ARACENA/Final Novillada Ciclo Canal Sur Tv

La verdad solo tiene un camino…el del triunfo

0
731

Tomás Campos se erige triunfador del Certamen que la Asociación de Escuelas Andaluzas y Canal Sur Tv organizan conjuntamente. El de Llerena cortó dos orejas en el sexto tras una faena más propia de un matador de toros que de un principiante.

LA FICHA

TOROS: Se han lidiado erales de Manuel Ángel Millares, bien presentados, complicados a excepción del quinto y el sexto, este último ovacionado al arrastre.

ACTUANTES: – Borja Jiménez (celeste y oro) Escuela de Espartinas. Vuelta al ruedo y oreja.

– Juan Romero ‘El Zorro’ (obispo y azabache), Escuela de Córdoba. Ovación y dos orejas .
– Tomás Campos (azul rey y oro), Escuela de Badajoz. Vuelta al ruedo y dos orejas.

INCIDENCIAS: Final del Certamen de las Escuelas Taurinas de Andalucía-Canal Sur Tv. Lleno en los tendidos en tarde calurosa. Tomás Campos resultó triunfador del Certamen con 23,5 puntos. Segundo fue ‘El Zorro’ y Borja Jiménez, tercero.

Tomás Campos recibiendo el galardón de triunfador. (FOTO:Gallardo)

CLICK PARA IR A LAS SIGUIENTES SECCIONES
GALERÍA GRÁFICA
AL QUITE
Minuto y resultado

OTRAS IMÁGENES

Antonio Girol.-

Olía a romero, del bueno, del de manojitos verdes y ramita en la solapa; y a clavales, cortados puede que del arriate de algún patio encintado en verde o  con media bajera de azulejos cartujanos, ¿quién sabe? Lo que sí se sabe es que en el aire de Aracena flotaba ese ambiente que presagia tardes de gloria.

A las puertas de la plaza, cobijados por la sombra eterna de aquel artista valeroso que fuese el gran Manolo González, se iban arremolinando las gentes venidas de Andalucía y de la baja Extremadura para aplaudir a sus toreros.

En el patio de caballos, hoy sin más caballo que el de Luis Antúnez ‘Cabazo’, los tres finalistas amarraban los últimos minutos con manojos de nervios antes de que la Banda de Música atacara el pasodoble que anunciaba el paseíllo hacia el triunfo.

El ‘aplausómetro’ inicial predijo el final.-

La megafonía anunció los nombres de Borja Jiménez, Juan Romero ‘El Zorro’ y Tomás Campos, y una oleada de palmas inundó el bello coso serrano presagiando lo que horas más tarde sería el desenlace definitivo…que no era más que el triunfo del último en ser nombrado. A la sazón el más aplaudido en esos compases iniciales, cuando el de Llerena cambiaba el capote de paseo con el que su maestro (Luis Reina) tomase la alternativa aquel día de San Juan de 1980 en el coso de la Avda. de Pardaleras, por el de percal con el que instrumentando unas tafalleras en el quite al segundo de la tarde puso el corazón en un ¡ay! al ser feamente volteado, y tuvo que retirarse a la enfermería, afortunadamente sin más consecuencias que la costalada.

Tomás con el capote de paseo de su maestro. (FOTO:Gallardo)

Pero lo realmente importante con el capote vendría en su primero, al que recibió con un ramillete de verónicas lentas, cadenciosas, echando los vuelos del capote al hocico del eral que le había tocado en suerte y llevándole toreado con todo el cuerpo.  Saludo caro de un torero cuya tauromaquia es para plazas con solera.

La cruz de la espada…-

Igual de bueno fue el comienzo de faena de muleta. Se salió Tomás al tercio por medio de ayudados por alto que remató con un trincherilla de mucho gusto.  A este buen inicio le siguió un toreo templado y sosegado con la mano diestra, aguantando con mucho tesón las miradas del ‘millares’.

Cambió de manos, y por el izquierdo el animal iba menos metido en la franela, lo que le hizo desistir al de Llerena y volver sobre la mano derecha para seguir desgranando pases ante un astado sin apenas celo y que no terminó nunca de entregarse. Epilogó la faena por medio de ayudados por alto. Mal con el acero, pinchó hasta tres veces antes de dejar una entera delantera. Dio la vuelta al ruedo.

Lo bueno estaba por llegar…-

Tomás Campos iniciando la faena de muleta. (FOTO: Gallardo)

Mas lo bueno estaba por llegar en el último de la tarde, un novillo castaño ojinegro, tan bonito de hechuras como de lámina, ante el que Tomás salió a rompecalderas tras las dos orejas que había cosechado ‘El Zorro’ por una faena más efectista que efectiva.

Campos saludó flexionando la rodilla. Había bregado ‘El Ruso’ magistralmente, enseñando a embestir al animal a base de llevarlo muy largo en cada capotazo; y siguiendo “el consejo” del granadino, el llerenense, tras brindar al respetable, volvió a flexionar para continuar alargando la embestida de su antagonista, de forma muy inteligente.

Hasta el punto de que en la siguiente tanda, cuando los sones de ‘La Gracia de Dios’ revoloteaban desde la tribuna de música, pudo recoger los frutos de tan sabia manera de iniciar el trasteo.

Tomás enganchaba al eral muy en largo, ofreciéndole la bamba de su muleta por el centro para llevarle muy toreado. Conocedor de los terrenos, a la par que de los tempos, supo administrar perfectamente el diapasón justo para templar las embestidas que regalaba el animal. Despacio, sin tirones, fue enjaretando una faena que terminó por meter en la canasta hasta a la clac  venida desde Córdoba.

Había que probar por el izquierdo y tomó el palillo con la zurda, pero por ese pitón el novillo protestaba, aun y así le cogió el pulso suficiente hasta arrancarle una meritoria tanda de naturales.  Tras el intento retomó la faena por el derecho destacando en el circular invertido, en el centro de la plaza, que el público jaleó con fuerza. Le siguió una vitolina que le sirvió de guión para enganchar otra gran tanda de derechazos, dados con mucho empaque. Faena más propia de un matador de toros con experiencia que de un principiante, que fue epilogada por bernadinas. Tomás Campos al natural. (FOTO: Gallardo)

No terminó el novillo de descubrir la muerte y se puso molesto lo que propició un pinchazo, antesala de una estocada entera. La suerte estaba consumada, dos orejas y la sensación en toda la plaza de que habían visto torear sin alharacas innecesarias, sin florituras añadidas, sino con toda la verdad que el toreo entraña.

A Borja la suerte le volvió la espalda.-

Abrió cartel Borja Jiménez, de la Escuela de Espartinas, que a sus dos novillos los recibió con una larga cambiada desde el tercio. Ni en el que rompió plaza, ni en el cuarto hubo nada más con el capote. En su primer novillo poco pudo hacer con la muleta. Al astado, que aparte de flojo de remos era muy soso, había que hacérselo todo a media altura, con lo que ello desluce. A la vez de la escasa transmisión que acarrea en los tendidos, que solo se metieron en la faena tras una voltereta espeluznante. Mató de entera caída y dio una vuelta al ruedo para saludar a los paisanos.

El cuarto no fue flojo ni soso, sino brusco y complicado. Estuvo Borja muy firme con él a pesar de los tornillazos que le tiraba cuando pasaba, que no era siempre porque se quedaba muy en las zapatillas del torero.  A pesar de ello estuvo porfión el de Espartinas hasta conseguirle arrancar una buena tanda por el izquierdo a base de sobarle mucho y plantarle cara a base de firmeza.  Pinchó antes de agarrar una estocada delantera, algo contraria que junto a un golpe de cruceta le valió para cortar una oreja tras haber oído un recado presidencial.

Borja Jiménez enjaretando una tanda de naturales. (FOTO: Gallardo)

‘El Zorro’ puso caro el trofeo.-

Completaba cartel el cordobés Juan Romero ‘El Zorro’, que acudió hasta Aracena acompañado de un buen puñado de ruidosos amigos.  Tras haber parado a su primero con un conjunto de verónicas rematadas con una media muy ‘arrebujá’ brindó a Rafael Blanco, director artístico de su escuela.  El eral, brusco como sus hermanos de camada, embestía a chocones, lo que deslavazó las primeras series.

En la tercera tanda consiguió que atemperara esa brusquedad, a base de ir ganándole pasos y poner lo que le faltaba a la res. Incomprensiblemente cuando estaba cuadrando a su antagonista un paisano le canta un fandango, lo que hizo que el torero tuviese que esperar para entrar a matar. Pinchó dos veces antes de dejar una entera perpendicular. Recogió una ovación desde el tercio.

El quinto fue, de lejos, el mejor del encierro. El de más bravura y recorrido. Le puso ‘El Zorro’ banderillas con más voluntad que perfección. Animado por el jaleo que se formó en la plaza tras el tercer par, y tras brindar a Juan Francisco Menacho, Consejero de Gobernación de la Junta de Andalucía, se dispuso a torear sin aplicar pausa ninguna a un novillo que pedía distancia.  Cuando logró correr el brazo dejó algunos muletazos de buen corte, sin embargo, el embarullamiento y las prisas con que quiso hacer todo imposibilitaron ver a un animal que tenía un pitón izquierdo de fábula, y que pedía a gritos que lo trajesen toreado desde lejos.

Derechazo de 'El Zorro' al quinto. (FOTO: Gallardo)

En cambio Juan optó por un toreo más de cercanías, de tandas cortas que remataba siempre buscando el aplauso de la grada con miradas cómplices. Daba la impresión que epilogaba por giraldillas mirando al tendido y sin embargo aún cerró con otra tanda más, en este caso a base de manoletinas entre el clamor de unos conciudadanos que al límite del éxtasis no paraban de jalearle al grito de ¡Zorro, Zorro, Zorro!, mientras grababan en sus teléfonos todo cuanto acontecía en el ruedo. Mató de estocada entera y la dos orejas del novillo fueron a parar a sus manos.

Mientras daba la vuelta al ruedo parecía que la suerte estaba echada, que el galardón iría para Córdoba, entre tanto Tomás Campos, en el callejón, sereno, serio y concentrado, esperaba a que el clarín sonara…

 


AL QUITE

Antonio Girol.-

MINUTO Y RESULTADO…

«Pipipí…pipipipí…¡Golllllllllll en Las Gaunas!» ¿Les suena, verdad? Son esas tardes de invierno y/o primavera, dominicales o sabatinas, depende, en las que el soniquete de los goles inunda las radios, y se sucede el pipiripí del gol en Ipurúa con el del Sardinero. Tardes en las que la afición con arrebato corea el nombre del delantero centro de turno tras perforar las mallas del equipo rival. Un proceder impropio de los toros, salvo en lugares tan proclives a la algarada como Pamplona, donde en alguna ocasión se ha escuchado cómo las peñas de sol coreaban al espada de turno entre medias de sus tradicionales cánticos.

Algo así sucedió en Aracena. Los seguidores de los novilleros, o mejor dicho, los seguidores de El Zorro confundieron la bonita plaza onubense con el estadio del Nuevo Arcángel de Córdoba. Y pensaron,  ¿por qué no jalear al nuestro coreando su nombre artístico?…Solo faltaron las palmas acompasando el cántico y haber hecho un intento de iniciar la ola. Total, todo es ponerse…

Está bien animar a los chavales que empiezan, seguirles por las plazas, fletar autobuses, hacer pancartas, camisetas o incluso pañuelos con los que pedir la oreja (a poder ser, por favor, cuando el novillo haya sido apuntillado, más que nada por respeto al tótem de la fiesta que no es otro que el toro), pero transmutar la algarabía del fútbol a los ruedos…digamos que no casa bien, por decirlo finamente.

Hay otras formas de animar. La más bonita, la más pura y la más torera: el ¡olé! de toda la vida. Ese sonido ronco que desgarra las gargantas para formar un frenesí en los tendidos. Incluso el ¡biennnn! importado de los más finolis, que no termina de ser un olé pero se puede aceptar como el pulpo del dichoso anuncio; o ese ¡buenooooooo!, en el que la o es arrastrada con la bamba de la muleta al finalizar el muletazo. Dejemos aparte las palmas por bulerías porque eso es material genuino de plazas como Sanlúcar o El Puerto, que allí es donde suenan a gloria. Pero el ¡Zooorro, Zoooorro, Zooooorro! como si fuese Messi tras batir a Casillas, como diría el recordado Ozores: ¡No hombre, no!

GALERÍA GRÁFICA de GALLARDO

Borja recibió con una larga a su lote de novillos.

Para luego torear a la verónica.

Toreando sobre la mano derecha.

Con  la muleta a media altura para evitar caidas.

Se llevó una voltereta que pudo ser trágica.

Al cuarto lo entendió bien por el izquierdo.

De pecho rodilla en tierra. Desdén para rematar una serie. El Zorro lanceando a su primero.
Y arrebujando la media. Y otra media más que arrebujar. Derechazo de El Zorro.
Toreando sobre la mano izquierda. Tomás Campos tirando de su primero. Dando la vuelta al ruedo con la presa en la mano.
Encajado de riñones para torear en redondo. El temple presidió sus dos faenas. Sin ser el pitón bueno por el izquierdo sacó tandas buenas.
La relajación nota dominante en su toreo. Y el sentido del temple. El gusto y la despaciosidad de sus muletazos.
Calaron hondo en los tendidos. Desplante en la cara del novillo. Recibiendo el cariño de una joven aficionada.

SUSTO EN EL QUITE. FOTOS: GALLARDO.

Arrollado en el quite al segundo novillo de la tarde. La caída fue dura e impactante. El novillo se cebó con Tomás, afortunadamete solo fue un susto.

EL TRIUNFADOR ES… FOTOS: GALLARDO.

Tomás recibiendo su trofeo como novillero triunfador del Certamen.

Los galardonados con sus trofeos. Salida triunfal a hombros del ganador y el segundo clasificado.

OTRAS IMÁGENES. FOTOS: GALLARDO.

Angulo junto al nuevo Diputado y el Director Gerente del Patronato. Nunca Manolo González estuvo mejor acompañado. La terna junto a Eduardo Ordóñez.
Se morían de frío en Atarfe y ahora de calor en Aracena.

Espartaco, El Almendro y Espartaco padre, ¡qué cartel!

Llerena con uno de sus toreros.

Y los amigos de Fregenal no faltaron a la cita.

Luis Reina tensionado a la espera del comienzo. Los únicos medios extremeños que cubrían la final...al solecito.

Los hermanos Navarro son inseparables menos en Aracena.

Velas para la Patrona. Lo que diga la rubia...
Todos querían una foto con el triunfador. El traje que le regaló Rivera Ordóñez no ha olvidado el reclamo...