JAVIER VALDEORO - Banderillero

“Ha sido la temporada soñada”

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Lo dejó todo por perseguir un sueño que esta temporada se ha hecho totalmente realidad al ir fijo en la cuadrilla de un torero que además es amigo de la infancia. Repasamos la temporada de Javier Valdeoro en esta entrevista con su protagonista.

Antonio Girol.-

Durante su entrevista en el museo del Club Taurino Badajoz

A la espera de embarcar para América – por primera vez en su vida – a las órdenes de su maestro, y amigo, Antonio Ferrera, el banderillero Javier Valdeoro repasa los pormenores de una temporada que ha dado en llamar de ensueño. Y así es si volvemos la vista atrás y vemos que este torero lo dejó todo por la búsqueda de un ideal de felicidad.

– Javier, tras unos años apartado del ambiente taurino, con la vida enfocada hacia otro campo y un trabajo estable, un buen día decides cortar por lo sano y retornar al mundillo del que te habías marchado. Visto desde fuera pareció una temeridad.

– Entiendo que se viese así pero no era feliz con aquella vida. A pesar de tener un trabajo estable y una familia maravillosa llegó un momento en que notaba que me faltaba algo. Cuando me desvinculé del toro, tras mi etapa de novillero, la verdad es que estuve bastante tiempo sin querer saber nada de este mundo. Creo que fueron seis años sin prácticamente ni ver ni hablar de cosas de toros. Y un día decido que debo volver, que debo tirarme al barro aun a pesar de lo mal que están las cosas actualmente. Pero era ahora o nunca…

– ¿Con quién lo consultaste?

– El primero fue mi padre, sobre todo porque es con el que más hablo de toros y ha sido a su vez el que me ha puesto en el camino para llegar a ser torero.

– Se puede decir que el veneno que uno toma cuando se pone por primera vez delante de la cara del toro nunca te abandona por más tiempo o distancia que quieras poner en medio

– Así es. No tienes contacto con el  toro pero el toro está en tu cabeza. Y aunque intentes desvincularte, al final lo haces de la gente pero de ti mismo no te puedes desvincular. Intentas auto engañarte de que puedes tirar para adelante y es una continua lucha interior contigo. No podría decirte qué día en concreto surgió la idea lo que sí puedo decir es que lo hizo a borbotones  y aunque no sabía cómo iba a resultar la aventura sí que tenía claro que quería disfrutar siendo feliz.

– Me pongo en tu pellejo y la toma de esa decisión debió ser una dura lucha interna e imagino que tu hijo debió pesar mucho a la hora de decidir qué camino tomar, ahora cuando le miras te debes de sentir muy orgulloso de tu valentía

– Si te soy sincero lo que me hizo dar ese paso fue mi hijo (se queda en silencio un momento y continúa) porque pensaba que si no lo hacía, ¿con qué cara podría  mirarle el día de mañana y decirle que luchase por un sueño si su padre no lo había hecho? Por él estoy en esta profesión y lucho por mi sueño para que cuando sea mayor pueda luchar por los suyos.

Javier Valdeoro junto a su hijo: inspirador de sueños. (FOTO: Gallardo)

– Si los inicios siempre son duros, en tu caso tenían una doble dureza por llevar todo ese tiempo que comentas desconectado del mundillo

– Me hice banderillero hace tres temporadas pero tuve la suerte que entrase Antonio Ferrera en mi vida desde el primer momento en que decidí iniciar este nuevo camino. En esos inicios llevándome al campo y pasando muchísimo tiempo juntos  en los entrenamientos.  Y tampoco puedo olvidarme del Patronato de Tauromaquia de la Diputación de Badajoz, sin cuya ayuda sería casi imposible abrirnos camino los nuevos banderilleros.

– El hecho de haber una cantera tan importante de novilleros también os abre un abanico más amplio de oportunidades a los que empezáis

– Así es. Yo tuve la suerte de encontrar a José Garrido que me ilusionó por su gran proyección, y que en ese momento en que me iniciaba y no había toreado en mi vida como banderillero decidió apostar por mí. Estuve dos temporadas con él haciéndome por los pueblos.

Junto a su maestro, en Las Ventas. (FOTO: Juan Pelegrín)

– Y aparece Ferrera…

– En realidad Ferrera llevaba conmigo, o mejor debo decir llevaba con él, desde el minuto uno en que decido dar este paso. Nos conocíamos de pequeño. Fuimos compañeros de Escuela Taurina, cada uno cogimos un rumbo distinto. A él le fue fenomenal y a mí no tanto. Sin perder el contacto nos tuvimos ese cariño de amigos de la infancia y en el momento en que le dije que me hacía banderillero me empezó a abrir los caminos.

– Esos caminos llevan inexorablemente a entrenar con él y estar a su lado en todo momento

– Efectivamente. Tal y como están ahora las circunstancias, con la ausencia cada año más creciente de festejos, me hubiese costado mucho haberme podido hacer si no hubiese sido por las horas que he pasado en el campo con Antonio.  Siempre digo que me he hecho banderillero en el campo. Estoy hablando de que he toreado una media de 40 ó 50 toros a puerta cerrada con lo que eso supone para ponerte en el sitio.

– Sabiendo este detalle no extraña que apostase por ti para darte el debut en un día tan especial como su encerrona con los victorinos en Badajoz.

– Sin duda fue una muestra de la confianza que tenía en mí.

– Ahora en frío se cuenta de un tirón pero me imagino que en caliente te quedarías de piedra cuando te lo propuso, ¿no?

– En principio uno tiene sus dudas. No sabes si vas a estar a la altura por el corto bagaje. Encima es en tu ciudad y en una fecha tan señalada como el día de San Juan, a lo que hay que señalar el acontecimiento histórico que suponía esa tarde, que a su vez era una de las más importantes en la carrera del maestro Ferrera.

– Recuerdo esa tarde y no creo que nadie que no supiese que era tu debut en corridas se habría dado cuenta de ese detalle por lo asentado que se te vio en tu toro

– La verdad es que se me dio bien esa corrida y luego sumé más fechas, ya que me ofreció la posibilidad de acompañarle en los mano a mano que toreó en esa temporada.

– Tras ese rodaje llegó el ofrecimiento para ir fijo en la temporada que acaba de finalizar

– Así es. Esta temporada se dieron las circunstancias para poder entrar en su cuadrilla tras la salida de Domingo Siro. Y solo puedo decir que para mí ha sido como un sueño

Lidiando el primer victorino de su vida en la encerrona de Badajoz. (FOTO: Gallardo)

– Para los que estábamos viviendo la temporada desde fuera ha sido un año mágico por el rosario de triunfos que ha cosechado Antonio, en la que sin duda ha sido la más importante de su carrera, imagino que poder vivirla en primera persona y al lado de un amigo ha debido significar algo muy especial para ti…

– Ha sido tremendo. Yo sabía que iba a pasar algo así porque las cosas todas tienen su porqué y Antonio durante el invierno estaba con una mentalización especial y los que estábamos junto a él le veíamos en el campo haciendo lo que después habéis podido disfrutar los aficionados en la plaza.  Eso que se dice que todo es fruto del trabajo es muy cierto porque el maestro Ferrera es un torero que vive por y para su profesión con una intensidad que es digna de mención.

– Y eso se ha traducido en una temporada para guardar en la memoria y en la videoteca

– Mira, ha sido tan intensa y de tanta calidad que cuesta elegir los mejores momentos de la misma porque toda ella ha sido excepcional. Si me dices que tengo que elegir forzosamente te diré que por trascendencia me quedo con las tres actuaciones de Madrid. Pero es que no puedo dejar atás las de Sevilla con los Cuadri o las de Gijón, Valladolid, Santander…Cuesta decidirse y más aún por temor de cometer el desliz de dejar alguna atrás porque ha sido una temporada de una dimensión que si alguien aún tenía dudas se las ha disipado por completo.

– Hablamos de Ferrera, de sus tardes memorables en esta temporada, pero ¿qué tarde especial hay en la memoria de Javier Valdeoro como torero de plata?

– Ha sido la temporada soñada. Si en la pregunta anterior me costaba elegir, ahora me ocurre igual (Hace una pausa) Podría decir que ha habido cuatro o cinco toros que me han dado mucho a lo largo de esta temporada. Por ejemplo, el del Cortijillo la tarde del 2 de mayo en Madrid fue muy importante por la plaza. Sin embargo el que me dio confianza para lo que venía por delante en la temporada y me hizo ganar en autoestima fue un toro de Adolfo en Valencia.  O el Victorino en Bilbao y el de Peñajara en Châteaurenard (Francia) Como tarde en conjunto me quedaría con las tres de Madrid, las dos de Málaga y la de Gijón por lo que suponen de especial además por el triunfo incontestable del maestro.

Mirando una antigua fotografía de su etapa de novillero.

– La guinda la dejamos para el próximo 17 de noviembre en Lima acompañando a tu torero en un cartel completamente extremeño en el que se anuncian los tres ases de nuestra tauromaquia

– La verdad es que es un cartel histórico y poder actuar en ella me hace sentirme muy orgulloso como extremeño. Además de que no podría haber mejor cartel para debutar en una tierra como América tan importante para la Tauromaquia y a la que tengo un gran cariño por lo que representa para Extremadura a lo largo de la historia.

– Muchas gracias Javier. Es un placer como aficionado tenerte de vuelta en los ruedos.

– Gracias a vosotros por el esfuerzo y el apoyo que dais a la fiesta en nuestra tierra.