Ferrera, Garrido y Lama tientan en El Cahoso

Camino de Sevilla

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Antonio Ferrera y Jose Garrido tentando en El Cahoso (FOTO: Gallardo)
Antonio Ferrera y Jose Garrido tentando en El Cahoso (FOTO: Gallardo)

Antonio Ferrera y José Garrido, junto al sevillano Lama de Góngora, calientan motores en El Cahoso en un tentadero en el que ponen a punto sus muñecas de cara a las importantes citas que les esperan dentro de un mes en Sevilla.

Antonio Girol.-

Como si de un guiño del destino se tratase tres de los toreros que más esperanzas tienen puestas en la próxima feria de abril de Sevilla se reunían esta mañana para tentar en la ganadería de El Cahoso: Antonio Ferrera, José Garrido y Lama de Góngora. Bien digo lo de guiño porque El Cahoso, aunque ganadería pacense, se encuentra ubicada en la carretera de Sevilla y el principal acento de esa casa es el de la ciudad hispalense.

Además se había dado la curiosa circunstancia de que el jurado del premio ‘Al detalle para el recuerdo’ que anualmente concede su galardón al momento de mayor embrujo de la feria abrileña, habían escogido esta misma fecha para acudir a entregar su trofeo.

Junto a ellos estaban invitados, expresamente por el ganadero, un destacamento de los principales aficionados de la localidad pacense de Fuentes de León junto a Ángel Quintana y su hijo Martín Quintana (empresarios del coso fonteño)  En cuyo ruedo, por primera vez en su historia, el pasado Corpus era indultado el novillo ‘Violetero’, del hierro de la casa.

Se daban por tanto una serie de condicionantes que hacían presagiar lo que indefectiblemente ocurrió: que los presentes disfrutásemos de una jornada campera sin parangón. A ello ayudó el juego de las vacas tentadas por los tres espadas a los que se unió el novillero sin caballos Alfonso Cadaval, en la séptima res.

Con el respeto y la seriedad que  requiere la citada labor campera, una a una fueron saliendo al ruedo las eralas a tentar, de las que el ganadero Rufino Calero tomaba buena nota desde su puesto en el palco de tan coqueta placita. A su lado, auxiliándole en labores de amigos y excelentes aficionados, se sentaban el doctor Ramón Vila y el ganadero Enrique Moreno de la Cova. A su vez compañeros de jurado en el premio que minutos antes de salir la primera vaca a la arena se había entregado a Antonio Ferrera por su faena al toro ‘Disparate’ de Victorino Martín en la pasada feria de abril de Sevilla.

Aunque es cierto que del laboratorio de bravura que es una tienta de hembras no es lo indicado hablarles de nombres propios más allá de las verdaderas protagonistas que son las vacas a tentar, no quiero dejar pasar (con permiso del ganadero, tal como solicitan los tapias) la oportunidad de resaltar unas breves referencias sobre el estado de forma de quienes ejercieron la siempre ponderada labor de calibrar esa bravura. Sobre todo, y en este caso como excepción permítanme la deferencia, por el hecho de que en breve los tres lucirán sus mejores galas en el ruedo maestrante en citas tan importantes como son sus doctorados en tauromaquia o revalidar el título de triunfador de la pasada feria. Nada menos.

Empecemos por orden de antigüedad. Antonio Ferrera, incomprensiblemente ausente de las primeras ferias del año, volvió a dejar patente el excelente momento de maduración en el que se encuentra su toreo. Tuvo que zafarse con las dos vacas con más teclas que tocar. Y una vez más dejó impreso su sello del temple y la capacidad de extraer de cualquier res hasta la última gota de la raza que a él le sobra.

José Garrido está pidiendo a gritos que llegue el 22 de abril. Fecha en que Sevilla le verá hacerse matador de toros. ¡Qué fortuna para esa plaza! Tras cruzarse media España para llegar al tentadero. Viajó desde Valencia a Badajoz sin descanso para no faltar a la cita. Evidenció una capacidad de mando, de solvencia y resolución delante de la cara de sus dos antagonistas que uno al verle no puede más que desear que vuelen las hojas del calendario para que llegue el esperado día.

Lama de Góngora volvió, una vez más, a dejar patente que su toreo es de una exquisitez digna de ese paladar especial que siempre ha tenido la afición del coso del Baratillo, y que con él esperan saciarse. Digno heredero de la escuela sevillana dejó retazos de gran sabor tanto en la tercera como en la sexta. Una vaca que obligaba a pensar en su cara y que encontró a un torero en el momento justo de maceración como denota el hecho de que toda Sevilla esté esperando a que llegue ese sábado de preferia en el que, por primera vez en la historia, se encienda el alumbrado por adelantado.

Terminó el tentadero y todos los presentes, tantos los de aquí como los venidos desde la ciudad vecina, quedamos con esa sensación de que habíamos asistido a un ensayo general de algo grande que está a la vuelta de la esquina en el calendario. Que así sea.

EL TENTADERO EN IMÁGENES. FOTOS: GALLARDO

Entrada a la ganadería Los protagonistas junto al jurado del premio de Vincci Hoteles Pepe Morillo y Rufino Calero repasando notas con Ramón Vila de testigo
Antonio Ferrera Antonio Ferrera Antonio Ferrera
Antonio Ferrera Antonio Ferrera Antonio Ferrera
Jose Garrido Jose Garrido Jose Garrido
Jose Garrido Lama de Góngora Lama de Góngora
Lama de Góngora Lama de Góngora

OTRAS IMÁGENES. FOTOS: GALLARDO

Una vaca yendo al caballo que monta el mayoral de El Cahoso

Antonio Ferrera picó, magistralmente, dos vacas Alfonso Cadaval
Carlos, que hizo la tapia y escuchó consejos Los aficionados de Fuentes de León, invitados al tentadero