BALANCE de la jornada

El Pilo triunfa en Cabeza la Vaca y Santa Amalia vibra con los rejones

0
1182
El Pilo esta tarde en Cabeza la Vaca. (FOTO: Gallardo)
El Pilo esta tarde en Cabeza la Vaca. (FOTO: Gallardo)

Exitosos festejos los celebrados esta tarde en Santa Amalia y Cabeza la Vaca. En el primero, Leonardo Hernández se ha erigido en el gran triunfador. Y en el festival de Cabeza la Vaca, El Pilo ha cosechado una buena actuación y dos orejas.

Redacción.-

El balance de las actuaciones de toreros pacenses que han realizado el paseíllo y los festejos celebrados en la provincia de Badajoz hoy, sábado 10 de julio, ha sido el siguiente:

FESTEJO DE REJONES

  • Santa Amalia (Badajoz): Novillos de Campoamor para José Miguel Callejón, oreja y oreja. Joao Moura (hijo), silencio, y dos orejas y rabo. Leonardo Hernández, dos orejas y rabo, y dos orejas y rabo.

 

FESTIVAL

  • Cabeza la Vaca (Badajoz): Novillos de Valdeterrazos, el cuarto premiado con la vuelta al ruedo. Vicente Barrera, dos orejas. Víctor Puerto, oreja. Canales Rivera, oreja. Víctor Janeiro, dos orejas y rabo. Sebastián Palomo, dos orejas. El novillero José Núñez ‘El Pilo’, dos orejas. (VER CRÓNICA) (VER GALERÍA GRÁFICA) (VER OPINIÓN)

     Según crónica de nuestro compañero Antonio Girol sobre la actuación de El Pilo esta tarde en Cabeza la Vaca,  «lo más emotivo de la tarde aconteció en el último, cuando José Núñez ‘El Pilo’, novillero pacense, podría decirse que casi convidado de piedra, desplegó su capote en el tercio para dar dos largas cambiadas. Momentos después, y a diferencia de sus compañeros, sí entró en quite, que no en pique a quites, e instrumentó unas saltilleras. Y es que así es como debe estar un novillero…Luego los lances pueden salir más o menos limpios, pero la disposición siempre ha de estar en perfecto estado de revista. Tras brindar al respetable, se quedó en la boca de riego para dar dos pases cambiados por la espalda que metieron de lleno al público en la faena. Lástima que en cuanto bajaba la mano perdía el eral las suyas. Tuvo que optar por desarrollar un trasteo a media altura, donde destacó la verticalidad y el gusto en los remates por bajo. Con la zurda dejó buenos detalles al natural, a pesar de un desarme. Volvió a la zocata hasta colocar al astado en suerte para, tras pinchar de inicio, recetarle una estocada entera. Fue premiado con las dos orejas que paseó entre lágrimas de emoció».