FELIPE ALBARRÁN - Presidente Plaza Toros Barcarrota

«No me movió ánimo de venganza en ningún momento…»

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Felipe Albarrán en el patio de caballos de la plaza dirigiéndose a los actuantes. (FOTO:Gallardo)
Felipe Albarrán en el patio de caballos de la plaza dirigiéndose a los actuantes. (FOTO:Gallardo)

Tras la tempestad que se formó en Barcarrota cuando Felipe B. Albarrán no otorgó un segundo apéndice a Antonio Ferrera era necesario escuchar al presidente del festejo para que nos contara su parecer.

Antonio Girol.-

El pasado viernes asistíamos a uno de los espectáculos más dantescos que se puedan presenciar en una plaza de toros, el lanzamiento de decenas de objetos, algunos como botellas de vidrio, que ponían en peligro la integridad de las personas que estábamos en el coso taurino de Barcarrota, tras la negativa de Felipe Benicido Albarrán Vargas-Zúñiga a conceder una segunda oreja al torero Antonio Ferrera.

Hemos querido conocer de primera mano, de la del propio Felipe, cómo se sintió, qué motivó esa postura que desembocó en aquella algarada y qué siente cuando han pasado ya unos días desde entonces.

– Han pasado más de 48 horas de que vivieses en primera persona una algarada como no se recuerda otra igual en la plaza de toros de Barcarrota mientras presidías su festejo mayor, toca preguntarte, ¿qué tal te encuentras?

– Me encuentro igual que me encontraba en el palco de la Plaza de Toros de Barcarrota el pasado viernes día 10, es decir, tranquilo y con una tranquilidad de conciencia y convencido de que he actuado conforme a mi leal saber y entender. Por tanto me encuentro en un estado relajado y tranquilo y pensando que no creo que mi actuación haya podido dañar a nadie.

– ¿Sentiste en algún momento miedo porque pudiese pasar alguna desgracia personal ante el cariz que tomaron los acontecimientos con lanzamiento masivo de botellas y botes al ruedo?

– Si dijese que no, sería una persona insensible, cosa que no soy. Por supuesto que me preocupé por la situación y el cariz que estaba tomando el asunto. Me esperaba una bronca. Pero cuando empecé a ver caer botellas y que pudiesen lesionar a alguien me preocupé. Lo mismo que me preocupaba que pudiese haber algún altercado en el tendido entre partidarios, o no, de la situación.

– ¿Es la situación más dantesca que has vivido en una plaza de toros?

– Sin lugar a dudas. Mira, yo he visto broncas monumentales a toreros para mí muy queridos o a otros con menos relación, exteriorizadas a través de pitadas y en muchos casos con el lanzamiento de almohadillas. Pero esto que se vivió el pasado viernes en Barcarrota ha sido la primera vez.

– Viendo lo que ocurrió se podría pensar que la afición de Barcarrota es especialmente beligerante

– No, no, en absoluto. Todo lo contrario. Además de que creo que la afición barcarroteña es fantástica. Pero allí había más gente aparte de la de Barcarrota. No pensemos que allí nada más que había gente del pueblo. Llevo desde 1999 siendo presidente de esa plaza y la afición siempre se ha comportado con una caballerosidad ejemplar, manifestando sus discrepancias, pero en absoluto, repito, de forma beligerante.

Felipe Albarrán contestando a las preguntas que le formula Antonio Girol. (FOTO: José García)

– ¿Qué fue lo que más te dolió?

– Soy una persona valiente y creo que lo he demostrado con creces en otros foros como la radio. Lo que más me dolió fue la falta de consideración de algunos profesionales a la decisión de un palco. Aquí estamos todos en el mismo barco, y creo que la autoridad está por el bien de la fiesta, incluso he sido condescendiente para intentar sacar a esa plaza del bache en el que estaba inmersa.

– Y la Presidencia puede equivocarse, pero desde el momento en que se expone una discrepancia a esa decisión presidencial mediante gestos que soliviantan a una parte de los asistentes, que no son aficionados a los toros ciertamente, eso sí me preocupa porque me da que pensar que hay profesionales que no quieren autoridades en los festejos.

– En la plaza muchos se hacían, o mejor dicho, nos hacíamos la pregunta de por qué no concediste esa segunda oreja que te demandaban desde el tendido, ¿qué argumentos sopesaste para ello?

– No la doy en virtud de lo reglamentado en el Reglamento, valga la redundancia. Pero antes quería hacer un inciso…

– Adelante…

– Yo ante todo soy aficionado y voy a otras plazas o pagando mi localidad, como puedo demostrar con los seis abonos que tengo en Badajoz, o en otras ocasiones voy invitado por la propiedad o por la empresa de turno, y esto quiero que quede muy claro porque Felipe Albarrán no se vende por una entrada o un plato de lentejas. Y digo todo esto a raíz de ciertos comentarios que se han vertido contra mi persona en este mismo portal. Hecha esta aclaración, continúo diciéndote que en su primer toro, a Ferrera le concedí la segunda oreja, que es de exclusiva competencia presidencial, lo digo para los que se creen que lo saben todo y ni se han leído el Reglamento, porque creí que había toreado bien, que templó, me gustó, y ocurrió como en Mérida donde lo vi y me gustó más en el primero que en el segundo.  Sin embargo, en el segundo, visto desde el palco, y cuidado que desde ese sitio las cosas se ven distintas, aprecié que la faena había sido diferente, de menos conexión y entidad. Y la segunda oreja se concede teniendo en cuenta la petición del público, condición de la res, bondad de la faena tanto de capote como de muleta y la estocada.


«…Ante todo soy aficionado y voy a otras plazas o pagando mi localidad, como puedo demostrar con los seis abonos que tengo en Badajoz, o en otras ocasiones voy invitado por la propiedad o por la empresa de turno, y esto quiero que quede muy claro porque Felipe Albarrán no se vende por una entrada o un plato de lentejas…»


– Y si bien es verdad que la estocada había sido buena, creo que fallaron otros condicionantes, y por tanto no podía valorar esa faena con el mismo premio que la anterior faena que sí los había tenido. Y era consciente que negando esa oreja me iba a ganar una bronca, pero no esperaba que fuese de ese tipo. Y añado más,  toda persona que en su manera de protestar haya lanzado algún objeto a una plaza deja de tener argumentos a favor para protestar. Yo no culpo a toda la plaza, ni siquiera a todos lo que lanzaron cosas, ya se sabe que en comenzando uno, el resto les sigue.

– Hay quienes pensaron que actuaste por algún tipo de venganza por la mirada que te dedica el torero cuando le das el aviso.

– Cierto que cuando yo di el aviso el torero, este miró de manera displicente al palco y hubiese quien pudiese entender que yo actué con esa  venganza de la que tú hablas. Y tengo que decir que a mí no me movió ánimo de venganza en ningún momento. Al hilo de esto, quisiera también reseñar, que se ha comentado por ahí que yo en una ocasión veté a Antonio Ferrera en el programa que yo conducía en Onda Cero Radio (‘A Portagayola’). Tengo que decir que la persona que ha escrito eso no ha escuchado todos los comentarios que Felipe Albarrán ha hecho a lo largo del tiempo que estuvo al mando de ese programa. Este año, gracias a Dios, en una clínica de rehabilitación coincidimos los dos, Ferrera y un servidor, y allí sellamos la paz, por decirlo de alguna manera. Y yo no es que vetara a Ferrera, es que dejé de hablar de él…


«Cierto que cuando yo di el aviso el torero, este miró de manera displicente al palco y hubiese quien pudiese entender que yo actué con esa  venganza de la que tú hablas. Y tengo que decir que a mí no me movió ánimo de venganza en ningún momento…»


– Comienza a buscar en su mesa…

– ¿Ves este móvil? -y nos enseña su teléfono móvil particular- en él conservo un mensaje que me mandó el torero Antonio Ferrera al día siguiente de comentar yo, en el programa de esa semana, que mis divergencias con Ferrera se habían solucionado. Por tanto a todas esas personas que hablan de venganza, les diré además, que la mañana del festejo, coincidí con Antonio en el comedor del restaurante donde se hospedaba y vino hacia mí para felicitarme por el último programa de radio, momento que yo aproveché para interesarme por el estado de ese muslo que tenía lacerado por la cornada de Calahorra, hablamos de Mérida…  Por tanto, ya me dirán si las cosas con Ferrera se habían solucionado,  o no, de lo contrario que venga Dios y lo vea…

– Hace una pausa para proseguir...

– Añado más, el mismo Felipe Albarrán que negó una oreja a Ferrera en Barcarrota fue el que concedió un indulto a un toro que lidió este mismo torero en esa misma plaza contraviniendo el Reglamento porque creí que defendía a la fiesta y a la afición. Y el mismo Felipe Albarrán que creyó en un momento dado, para ayudar a un torero que lo necesitaba en aquel momento, regalarle, tengo que decirlo así, regalarle, el pasado año una oreja a Israel Lancho en su primer toro para que tuviese más fácil la salida por la Puerta Grande, junto a sus compañeros que ya se la habían asegurado. Y no cuento esto para que se me agradezca nada. Sino para que se vea que lo mismo que defendí entonces a la fiesta y la afición, lo hecho ahora, porque nos estamos acostumbrando a todo vale y darlo todo. Si esto es lo que queremos pues nada, hagamos como en Portugal, quitemos los trofeos y que sea el torero dentro de un tiempo estipulado el que se dedique a dar cuantas vueltas al ruedo le parezcan oportunas.

– ¿No crees que fuiste especialmente riguroso a la hora de dar los avisos?

– Se ha publicado por ahí que yo le di el aviso a Ferrera cuando éste se estaba perfilando para entrar a matar y eso es sencillamente mentira, con todas las letras, y ahí están las imágenes de algunas de las televisiones, yo le di el aviso en el momento en que estaba el torero cuadrando al toro, por lo que yo no sé si se va ir ya tras la espada, o no. Pero el aviso no es algo malo. Yo he visto otorgar dos orejas tras sonar dos avisos. Repito que el aviso está estipulado para recordar al torero que ha pasado el tiempo y que debe entrar a matar.

– Pero uno de esos avisos, de los seis que diste, ocurrió en el momento que iba a doblar el último toro.

–  Sí, así fue, pero cuando yo saco el pañuelo no sé si en ese justo momento va a doblar el animal. Por tanto, no creo que sea falta de sensibilidad como se ha dicho por ahí, en comentarios, en esta ocasión no ha sido en Badajoztaurina, sino en otro medio.

Elpañuelo de Felipe asoma al bancolcillo de presidencia otorgando un único trofeo. (FOTO: Gallardo)

El reloj hay que ponerlo en marcha para que el espectáculo no se demore en demasía, y conste que yo no pulso el crono en el momento justo que marca el Reglamento sino que siempre dejo un poquito más.

– Se te ha acusado de que no estabas pendiente de la faena de Ferrera, de que durante la lidia hubo momentos en los que se te vio hablando por teléfono.

– A esa persona le diré que desconoce que en la plaza de Barcarrota no hay otra forma de ponerse en contacto con el delegado gubernativo que está en el callejón como no sea a través del móvil. Y eso fue lo que hice en todo momento. Así que antes de atacar deberían informarse bien. Es más, pongo a disposición de quién quiera el listado de llamadas en la franja horaria que dura el festejo en Barcarrota para que vean que todas las comunicaciones fueron con el Delegado Gubernativo que estaba en el callejón, y así verán que yo no miento.


«…Pongo a disposición de quién quiera el listado de llamadas en la franja horaria que dura el festejo en Barcarrota para que vean que todas las comunicaciones fueron con el Delegado Gubernativo que estaba en el callejón, y así verán que yo no miento…»


– Supongo que tras el festejo hablarías con la corporación municipal, ¿qué te comentaron?

–  Al terminar el festejo tuvimos una reunión, efectivamente, y yo a Santiago Cuadrado, alcalde de Barcarrota, le comenté que sentía lo que había tenido que trabajar el servicio de plaza, a la tensión que habían sufrido las fuerzas de seguridad, pero lo primero que le dije fue que el puesto de presidente lo ponía a su entera dispisición sin compromiso alguno, por si querían nombrar a otra persona para festejos futuros, que llegado ese caso no tendría mayor problema.

– ¿Quieres añadir algo más?

–  Agradecerte la oportunidad que me has dado de dar mi opinión y aclarar algunos puntos que, por otra parte, me encantaría poder aclarar con cualquier persona que venga de frente, con nombres y apellidos, y no con la cobardía del seudónimo, ya que yo siempre que he hecho un comentario, y tú lo sabes bien, ha sido dando mi nombre y apellidos. Porque estamos haciendo de España un país de cobardes, unos por no atreverse a decir quién son y los otros por no atreverse a contestar a las injusticias.

– ¿Alguna otra cosa antes de terminar?

– Decir por último que lo que he hecho lo haría en Barcarrota, Olivenza o Badajoz, y lo haría con Antonio Ferrera o cualquier otro torero o profesional actuante en un festejo taurino. Ahí está la fonoteca de Onda Cero para que vean cuándo he sido justo e imparcial con personas a las que tengo afecto y cuando he tenido que hablar mal de ellos lo he hecho, como también lo hecho al hablar bien. Por lo que a mí no me mueve un ‘quítame esas pajas’ para tomar una decisión u otra. Quienes así piense están equivocados respecto a Felipe Albarrán no ya como presidente sino como persona. Y quiero que quede bien claro que yo actué como juez, no como justiciero.


«..Lo que he hecho lo haría en Barcarrota, Olivenza o Badajoz, y lo haría con Antonio Ferrera o cualquier otro torero o profesional actuante en un festejo taurino…»


–  Dicho queda. Gracias Felipe.