BALANCE de la jornada

Perera se escapa por los pelos en Las Ventas

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Momento angustioso de Perera en Madrid. (FOTO: Juan Pelegrín)
Momento angustioso de Perera en Madrid. (FOTO: Juan Pelegrín)

Miguel Ángel Perera sufre un auténtica paliza de su primero saliendo milagrosamente indemne, afortunadamente no tuvo que lamentar más que los golpes y escuchó una fuerte ovación. En el quinto fue aplaudido.
Redacción.-

El balance de las actuaciones de festejos en plazas pacenses o de toreros de nuestra tierra que han realizado el paseíllo hoy, jueves 19 de mayo, ha sido el siguiente:

CORRIDAS DE TOROS:

  • Madrid (Las Ventas).- Décima de San Isidro.Cuatro toros de Puerto de San Lorenzo (1º, 2º, 3º y 6º) y dos sobreros, que sustituyeron a los devueltos por flojos, de Carmen Segovia y Salvador Domecq. El Cid, silencio y oreja. Miguel Ángel Perera, ovación tras aviso y aplausos tras aviso. Daniel Luque, silencio en los dos.

Según crónica de Javier Hernández para burladero.com sobre la actuación de Miguel Ángel Perera esta tarde en Las Ventas:

«A Perera le devolvieron al inválido segundo y mandó sacar al horrible destinado para ser quinto. Perera también se puso a colocar ladrillos, de forma más despaciosa, más medida, pensando, porque el feo Cantinero pedía andar con ojo sin enseñar ese peligro. El extremeño hizo gala de su firmeza. Tanto, que llegó una no menos horrible voltereta, con el hombre hecho un muñeco de pim, pam, pum; recibiendo derrotes una y otra vez, sin dejarlo caer. Una fuerza mayor estaba con él, pues salió indemne y casi desnudo de aquel siniestro trance. Sirviole también para que el profano rompiese a aplaudir».«

«Después pechó con el sobrero de Carmen Segovia. Y otra vez a exponer su firmeza, su plomo en los pies, su témpano en el nervio, su tosco muleteo de recoger y soltar, recoger y soltar. Ni una palma escuchó en lo fundamental del derechazo y el natural; más en los circulares que suele prodigar. Faenas largas las suyas, pues si los ladrillos los pones despacio tardas más en hacer pared, aunque siempre será más sólida, como su arrimón. Los vaqueros que tapaban vergüenzas y una rota taleguilla se debieron de asustar. Cosas de la falta de costumbre».

Por naturales en el quinto. (FOTO:Juan Pelegrín)