FERIA DE SAN JUAN/2ª Corrida de Toros

Éxito con la de Zalduendo

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Los toros de Fernando Domecq posibilitan el triunfo de Alejandro Talavante y Miguel Ángel Perera en la segunda corrida de feria. Enrique Ponce tiene que conformarse con pasear la oreja del primero.

LA FICHA

TOROS: Se han lidiado seis toros de Zalduendo, de presentación justa, a excepción del quinto. Destacaron primero, quinto y sexto, que fueron aplaudidos al arrastre.Siendo el cuarto el más soso.

ESPADAS: – Enrique Ponce (azul noche y oro),  oreja y saludos.

– Miguel Ángel Perera (azul rey y oro),  oreja y oreja.
– Alejandro Talavante (carmesí y oro), oreja y oreja.

INCIDENCIAS: Dos tercios de entrada en tarde de mucho calor.

FOTO:Gallardo.

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Antonio Girol.-

Un hacha de cálida luz cortó la sombría penumbra del patio de caballos cuando sus puertas se batieron quejumbrosas anunciando que era la hora de salir al rubio albero. Sonaron las notas del pasodoble y los tres toreros partieron plaza en busca del triunfo.

En los tendidos un público heterogéneo batía palmas dando la bienvenida a dos toreros de casa y a un tercero que casi lo es también, por las muchas tardes en que ha pisado esta arena.

En los corrales esperaban seis astados de la denostada divisa azulgrana de Zalduendo, que han dado buen juego en los trastos de sus lidiadores.

El Rey de la técnica.-

Echó, Enrique Ponce, por delante al toro más fuerte de su lote, de nombre ‘Decano’ y que en la tablilla marcaba 511 kilos. Con este ejemplar se reencontraba el valenciano con una plaza y una afición que le tiene entre sus protegidos, como se pudo comprobar por las muchas palmas con las que fue premiado tras el saludo capotero.

Tras un buen par de José María Tejero, Ponce inició su faena con la muleta a media altura, sin exigencias y sin molestar en demasía al toro. En ello andaba el de Chivas cuando un espectador de la solanera le espetó “Ponce, a ver si citas menos con el pico y más con la panza de la muleta”. No gustó el comentario al torero y se lo hizo saber por medio de un gesto. Sea por el comentario, o porque el Guadiana pasa por Badajoz, el caso es que en la siguiente serie se vio su mejor versión, momento que aprovechó la Filarmónica de Olivenza para atacar con Nerva. Fue ganando la faena en consistencia y apreturas en la medida que el toro demostraba una gran fijeza.

Ponce ajustado de riñones. (FOTO:Gallardo)

Conocedor como pocos de la técnica del toreo, Enrique supo darle los tiempos necesarios al animal, para que se repusiese del esfuerzo que hacía al querer siempre coger los engaños y desplazarse con buen son. Abrochó la faena con ayudados por bajo, dados con pinturería. Dejó media agarrada que fue suficiente para acabar con Decano. Fue premiado con una oreja.

El cuarto ha sido sin duda el garbanzo negro del buen encierro que ha mandado Fernando Domecq desde La Moheda de Zalduendo. Toro que ha durado muy poco y al que picó muy bien Manolo Quinta, además de que se empleó el animal en el peto.

Inició Ponce la faena con doblones genuflexos de mucha estética, para continuar toreando a media altura sin atosigar a un toro que conforme ha ido embistiendo fue perdiendo gas y fuelle.  Intentó Enrique cuidarlo, pero la sosería de la embestida y el escaso recorrido hicieron que el esfuerzo fuese en vano. Tras dos pinchazos y media estocada fue ovacionado cariñosamente.

Perera y la bronca al palco.-

El segundo de la tarde ha sido el de meno trapío. Un animal escasito de casi todo menos de casta. Un animal de los que avivan el debate del volumen o la bravura. Fatalmente picado, como el anterior, fue quitado por el matador por medio de gaoneras en el centro del ruedo.

Perera en cercanías. (FOTO:Gallardo)

Tras brindar al público, Perera se quedó en los medios para instrumentar su tradicional pase cambiado por la espalda. Que repitió para deleite de la masa. Había dado el toro un derrote feo en banderillas en el tercer par, haciendo imposible su ejecución, y ese mismo gesto lo repitió en los primeros compases de faena de muleta, buscando querer quitarle la franela a su lidiador. Si bien a base de temple y de pulsearle mucho la embestida en la tercera tanda el defecto fue corregido y Miguel Ángel terminó por meterlo en el canasto de su poderosa muleta, con la que llevó a cabo una faena de mucha exigencia. Hasta el punto de que desfondó al animal siendo los naturales de menor calidad que los derechazos que les habían precedido.

En vistas de que la res iba perdiendo recorrido, Perera optó por meterse en los terrenos donde se siente más cómodo y en ellos enjaretó un circular invertido. Prosiguió con la faena en cercanías hasta dejar la espada enterrada algo trasera y desprendida, que produjo el efecto fulminante de tirar al toro patas arriba. El público pidió con fuerzas las dos orejas, y Antonio Paiva, que presidía el festejo, con buen criterio concedió una sola con la consiguiente bronca hacia el palco.

Asegurando la puerta grande.-

Por delantales paró a su segundo. Y con los pies juntos inició la faena de muleta, momentos después de que Joselito Gutiérrez se hubiese quitado la montera para saludar tras un gran par de banderillas.

Tras ese saludo inicial se distanció y citó al toro para engancharlo y tirar de él con mucha templanza. Así fue desgranando derechazos para ir tocando todas las teclas posibles para conseguir ligar las tandas. Con la zurda consiguió encajarse de riñones y dejar una buena serie de naturales momentos antes de que el toro le pisase la franela y se produjese el desarme que rompió la magia del momento.

Volvió a achicar espacios, como en la anterior faena, y los circulares se hicieron de nuevo presentes antes de que la espada obrase el efecto buscado de acabar con la res. Otra oreja terminó en su esportón haciendo las veces de llave que abría la inexistente Puerta Grande de la plaza de Badajoz.

El ensueño de Talavante.-

Lugar por el que le ha acompañado Alejandro Talavante. Al primero de su lote no lo pudo lucir con el capote. El animal se frenaba dando a entender que tenía algún problema en su pata izquierda a modo de descoordinación. Se protestó desde el tendido, pero el Presidente decidió mantenerlo en el ruedo.

Tomó Alejandro la muleta en la izquierda desde un primer momento, y sin más probaturas comenzó a torear al natural dejando una serie de bella factura. En la que los vuelos enganchaban la embestida de ‘Seducido’ y tiraban de él hasta el límite físico del brazo del torero.

Tras la serie de naturales probó por el derecho y continuó el deleite por medio de pases muy ligados, sometiendo mucho al animal que metía la cara con mucha clase.

Está Talavante en un sensacional estado de forma y de mente, y eso se demuestra en la clarividencia con que piensa en la cara del toro. Al que supo darle los tiempos precisos para que se repusiese del desgaste al que lo estaba sometiendo. Para luego continuar toreando en redondo, salpicando el toreo fundamental de fantasía mexicana en los recursos que empleaba para que la ligazón tuviese un hilo continuado.

Desarrolló toda la faena en el centro del ruedo y casi sin cerrar al toro más allá de la segunda raya de picadores entró a matar en la suerte de recibir, dejando una estocada trasera y caída que dejó el premio en una única oreja.

Imponente natural de Talavante. (FOTO:Gallardo)

Si en el tercero no había podido lucirse de capote, sí pudo desquitarse en el sexto, al que saludó por medio de unas mecidas verónicas rematadas con una preciosa media. Por chicuelinas al paso llevó al de Zalduendo a la jurisdicción del picador, en donde el toro no llegó a romperse.

Este último de la tarde, de nombre ‘Receloso’, tenía mucho motor, circunstancia que unida al excelente momento en el que está el torero pacense, hicieron albergar ilusiones al respetable. Correspondidas en las series de naturales con las que inició la faena Talavante, en las que el astado se rebosaba galopando. No se cansó de embestir y en la tercera tanda con la izquierda un magistral cambio de mano dio paso al toreo en redondo.

También por este pitó se desplazaba con boyantía el toro, que encuentra en la templada muñeca de Alejandro la horma suficiente para ir amoldando sus embestidas. Epilogó por manoletinas y los dedos se cruzaron en toda la plaza cuando el pacense montó la muleta para tirarse al morrillo. Una vez más la cruz de la espada se volvía a anteponer en el triunfo de un torero que está tocado por la varita de los Dioses. Tras ese pinchazo inicial dejó una estocada entera. El premio gordo se quedó en pedrea de una oreja. Que al menos posibilitaba que este año, a diferencia del anterior, pudiese abandonar la plaza, que le vio dar sus primeros pasos, en hombros.


AL QUITE

Francisco J. Santana.-

EL NUEVO VATICINIO.

Hace hoy exactamente un año, el director de este portal escribía un artículo de opinión que comenzaba diciendo: “¡Primicia! Lo firmo aquí y ahora, en San Juan de dos mil once repiten Zalduendo y Enrique Ponce”. Acertaba el bueno de Antonio Girol, de cabo a rabo, como se ha podido comprobar en los carteles de esta temporada, en la que repetían torero y ganadero.

La contratación, para esta temporada, de la ganadería de Zalduendo había levantado voces encontradas entre los aficionados. Llegándose a dar el caso de que muchas personas, emulando a Mourinho, se preguntaban por qué…

Y lo hacían por la sencilla razón de que los toros de Fernando Domecq llevaban unos cuantos años sin dar el juego que se le presupone a una ganadería de primera categoría. Sin ir más lejos el pasado año solo uno de ellos, lidiado en quinto lugar, había hecho méritos para ser recordado. El resto, sosería y desclasamiento a partes iguales.

Aun así repetían en una plaza en la que es casi una costumbre ver lidiar astados con la letra zeta marcada a fuego en el pial.

Con estos antecedentes, para nada halagüeños, y con algún que otro comentario más malintencionado de la cuenta, saltaban esta tarde los negros ‘jandillas’ de Zalduendo al ruedo para ir desmontando cada uno de esos porqués.

Y a su vez demostrando que en la vida, y en el toreo, no es bueno ampararse en ideas preconcebidas. Puesto que éstas, por lo general, no llevan a buen puerto.

Zalduendo y Ponce....¿en 2012? (FOTO:Gallardo)

Como ha quedado patente esta tarde, en que la corrida de Zalduendo, a excepción del segundo de Ponce, ha permitido el lucimiento de los tres espadas. Toros, de presentación justa para una plaza de segunda, atendiendo al fenotipo de esta ganadería que da unos ejemplares armónicos, bajos de agujas, de sienes reunidas y pitones no descarados, manos cortas y de aspecto no muy ofensivo y agradable para el torero.

Partiendo de estas premisas, la corrida estaba en su tipo, si bien es cierto que el segundo, primero de Perera, parecía chico, sobre todo en un ruedo tan grande y una plaza tan alta.

Sin embargo, lo realmente importante ha sido el juego, que al fin y al cabo es lo que permite el éxito. Y ahí sí que Fernando Domecq se ha desquitado de anteriores sinsabores. El encierro casi completo ha embestido con clase, permitiendo el lucimiento de los diestros, que es algo muy importante en el universo de la toreabilidad en que bebe este apellido y esta familia ganadera. Además, han tenido buen tranco en la embestida, han durado en las faenas de muleta y su comportamiento ha sido noble.

Al final, todos aquellos que declinaron pasar por taquilla amparando su decisión en la disconformidad con la ganadería, habrán sentido su drástica decisión tras leer las crónicas, ya que en esto del toro, no es bueno poner etiquetas y si algo se ha demostrado a lo largo de su historia es que las matemáticas no son ciertas.

Volviendo al inicio de este texto, yo también me atrevo hacer mi vaticinio para dos mil doce, repiten Zalduendo y Ponce.

GALERÍA GRÁFICA de GALLARDO

Ponce ajustado de riñones.

Trincherilla con sabor añejo.

Derechazo desmayado de Enrique Ponce.

Bajando mucho el engaño para someter.

Natural de vuelo raso.

Estética de Ponce.

Hoy como ayer....paseando por Badajoz. Lances de recibo de Miguel Á. Perera. Alargando la embestida.
Natural de talle roto. Templando en redondo.

Bajando la mano para llevar toreada a la res.

Idéntico sometimiento con la otra mano. Toreando en terrenos de cercanías. Talavante en su versión capotera.
El Zalduendo haciendo el avión. Derechazo de exigencia máxima. Fantasía mexicana.
Y toreo del bueno, del de verdad. Receloso metiendo la cara con clase. Natural de quilates.
A hombros de capitalistas abandonando la plaza en que soñaron ser toreros.

GALERÍA DE CUADRILLAS. FOTOS: GALLARDO.

Antonio Tejero levantando los brazos para clavar. Su hermano José María en idéntica pose. Valentín Luján colocando al toro en suerte.
Joselito Gutiérrez se desmonteró en este tercio.

Excelente capotazo de Vicente Varela.

Julio López asomándose al balcón.

OTRAS IMÁGENES. FOTOS: GALLARDO.

¡Ay qué caló! Fernando Valbuena tomando notas junto a su hija Irene. El NBA Calderón viendo a su amigo Perera.
Avanzadilla de los López, el padre de El Juli llegó primero.

Fernando Domecq orgulloso del juego de sus Zalduendo.

Sombrero de verano para un día de mucho calor.

David Casas y su look ibicenco.

Los hermanos Albarrán Marzal sentados como de costumbre. La procuradora Maria Luisa García-Cancho y su prometido.

Felipe B. Albarrán y Nines, su esposa, celebrando San Juan donde más les gusta.

Un año después el del trombón sigue leyendo.(Véase galería del 22/06/10) Mejor sola que mal acompañada...
Algo chiquitito...uououo...algo pequeñito.... Cuando calienta el sol...aquí en la grada. El letrado Pepe Reynolds y su pareja, siempre apoyando la fiesta.
José Ramón Suárez, Director Territorial de la Junta. Fernando González junto a El Capea, su maestro.

Juan Ángel, su esposa Justa, Joanna y su hija Margarita siempre tan guapas.