FERIA DE SAN JUAN/3ª Corrida de Toros

La mejor noticia es que se acabó pronto

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Los toros de las figuras echan por tierra el cartel estrella de la feria de San Juan abochornando a propios y extraños con el escaso juego que ofrecen. El Juli abandona la plaza en hombros sin más eco que su nombre.

LA FICHA

TOROS: Se han lidiado seis toros de Daniel Ruiz, de presentación justa en todos los sentidos, faltos de raza, casta y fuerzas.

ESPADAS: – Morante de la Puebla (carmesí y azabache),  ovación y pitos.

– El Juli (verde oliva y oro),  oreja y oreja.
– José Mª. Manzanares (obispo y oro), ovación y silencio.

INCIDENCIAS: Casi tres cuartos de entrada en tarde de mucho calor.

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Antonio Girol.-

Marcaba el reloj las 9.35 de una noche que aún no había tornado a velo en el cielo, cuando los espectadores abandonaban sudorosos y abochornados las localidades de la plaza. Desde mi puesto de informador, abajo en el callejón, miraba cómo padres e hijos, matrimonios, grupos de amigos, enfilaban las bocanas buscando la calle, y sentía en mi carne el dolor ajeno. El de todos aquellos que, con mayor o menor sacrificio, habían destinado en algunos casos hasta cien euros del ala por una barrera de sombra, o treinta y tantos para achicharrarse a más de cuarenta grados al sol. Y como recompensa a ese esfuerzo económico y de ilusión -que es un intangible mucho más preciado- habían recibido a cambio un espectáculo, como poco, mutilado.

En el que seis toritos de Daniel Ruiz habían viajado a Badajoz a dejar por los suelos el misterio de la casta. Y cuando hablo de suelos lo hago en sentido literal. Flojos, perdiendo las manos tras el mini puyazo que recibieron, a los que para evitar que rodaran no se les pudo bajar los engaños…

Viendo lo de esta tarde no es necesario que cinco o seis rastafaris griten consignas estúpidas frente a las taquillas en contra de la fiesta, porque el verdadero torpedo lo tiene en sus entrañas. Mientras las figuras, que son las que mandan en esto, no se den cuenta de que ese toro carente de todo, que tanto les gusta lidiar en las plazas de segunda y tercera, es una rémora para su profesión, no habrá solución posible por más que quieran tapar la herida con la tirita de la puerta grande de oreja a cien.

Porque no se engañen, los verdaderos culpables no son ni esa autoridad a la que no le queda más remedio que tragar con lo que llega en los camiones de Guerrero, para no crear un altercado y dejar a la ciudad sin toros; ni la empresa, que tiene que plegarse a las consignas con tal de montar un cartel que tenga cierto tirón popular; ni mucho menos el aficionado que como un corderito acude a la taquilla a que le esquilen su lana. Si acaso, todos estos que les cito,  no son más que actores necesarios para la mascarada. Los verdaderos artífices de esta pantomima son esos mismos que mandan al campo al veedor de turno para que les reseñe la corridita cómoda, que luego resulta insulsa y aburrida. Y que mañana estarán en otra ciudad haciendo la misma jugada, importándoles un bledo si usted para ir a verles tuvo que ajustarse el cinturón hasta tener que hacerse sangre.

Uno de ellos es Morante, y si hay alguien que no es sospechoso  es servidor, pero ya está bien de mover la cabeza resignado mientras observa que no hay material, cuando sabe que ese mismo material inservible lo han reseñado y repasado en el campo el hermano de su apoderado, y él lo consiente.

El primero en la frente.-

Luego puede tener más o menos suerte en los sorteo o en el hecho de tener que abrir carteles. Mismamente hoy esta adversidad le ha pasado factura, ya que le tocó en primer lugar un toro que tenía una virtud: era pronto a los toques. Si bien es cierto que tenía una lacra: la falta de fuerzas.

Todos pendientes del natural de Morante. (FOTO:Gallardo)

De tal modo que el de la Puebla se limitó a torearle a media alturita, con la suerte de que alguno de los naturales que desgranaba estaban pespunteados por el arte sin igual que posee. Sin embargo, al tercero el animal protestaba, por sus exiguas fuerzas, y cabeceaba descomponiendo el cuadro.

Excelente fue el redondo que ligó rematado con un majestuoso pase de pecho. Faena de pases sueltos, aunque bien es verdad que ¡qué pases!, pero que no terminó por empapar en el tendido. Mató de media contraria tras incontables probaturas a la hora de elegir terrenos, e incomprensiblemente la gente aplaude al toro en el arrastre, eso sí con idéntica desgana que a Morante cuando sale a saludar.

La casta se le supone.-

La casta del cuarto, como en la mili el valor, se le suponía por aquello de ser representante de una acreditada ganadería. Aunque  a la hora de la verdad, no es que estuviese vacío, es que estaba hueco.

Reservón en banderillas, llegó al último tercio tan agarrado al piso que Morante intentó un primer ayudado por alto, y en vistas del nulo empeño que la res puso por coger los vuelos de la muleta desistió rápidamente. Abrevió con suavidad en un par de tanditas sin molestar en demasía a la ‘alhaja’. Mató de pinchazo hondo. La concurrencia no entendió el alivio que suponía su decisión de ser breve, abroncándole por ello. Sinceramente no entiendo qué esperaban, ¿aburrirse aún más?

El Juli tapa al toro.-

El segundo de la tarde también fue blando. Ya del caballo salió perdiendo las manos y parte del público protestó por ello.  Quiso El Juli compensarles con un quite por chicuelinas y una media muy torera,  el toro volvió a la genuflexión.  Tras pedir permiso al palco, pidió paciencia al público. Comenzó a muletear a base de darle ventajas al animal, perdiéndole un paso hasta conseguir en la siguiente serie templar una tanda de derechazos

Hizo la misma operación de perder para ganar con la zurda, y dejó unos cuantos naturales de mérito. Sin embargo, ese Juli poderoso, que se parte la cintura tirando de los toros con más de la mitad de la bamba de la muleta arrastrando por la arena no acudió esta tarde al coso de Pardaleras. Por tanto, ahí ha salido perdiendo usted amigo mío, porque apostó duros para que le devolviesen cuatro pesetas…Y es que para ver a ese Juli, al de verdad, se requiere un colaborador necesario que aguante el castigo que impone esa forma de enjaretar los muletazos.

Abrochó con manoletinas tras un circular invertido que usó como recurso ante un frenazo en el viaje y una mirada a la taleguilla. Pinchó dos veces antes de dejar un ‘julipié’ marca de la casa. Fue premiado con una oreja.

El Juli sin opción de bajar la mano. (FOTO:Gallardo)

Puerta Chica.-

Al quinto lo recibió a pies juntos, instrumentando las verónicas cuando el animal pasaba por su jurisdicción sin humillar. Tampoco humilló en el peto, y para más guasa apretó por dentro en el tercio de banderillas poniendo en apuros a Emilio Fernández.

Se supone que agradecido por la oreja concedida, Julián se fue al centro del ruedo a brindar al público. Inició la faena en postura genuflexa, pasando al toro por bajo. Tras ese tanteo propuso distancias a su antagonista que decidió arrancarse a galopar para coger la muleta que Juli le ofrecía adelantada. A mitad de viaje, al adolecer de fuerzas, con un molesto saltito buscaba quitarle la franela a base de tornillazos. Desconocedor de quién tenía en frente, Julián no se arredró en ningún momento y exigió pelea aunque fuese a costa de no bajarle la mano. Señal inequívoca de que el toro la rehusó fue que tras dos tandas el motor del animal se quedó en punto muerto. Tuvo el de Velilla que tirar de recursos y pegarse un arrimón entre los pitones. E incluso en esa distancia le protestaba los circulares. Dejó entera caída y le recompensaron el esfuerzo con otra oreja.

Tercera estación.-

Quinientos quince kilos ponían en la tablilla que pesaba el tercero. Que para no dejar en mal lugar esta tarde a los de su divisa también flojeó de remos. Tuvo la suerte de caer en manos de Curro Javier que le acarició con el capote en la brega, y de que Trujillo y Blázquez, le banderillearan de forma primorosa, ganándose por ello el favor de la grada en forma de aplauso correspondido montera en mano.

Faena de muleta a media altura, que por cómo compone el alicantino resultó lucida. No así el intento de fandango que maullaron en el 8, acallado por unos oportunos olés. Afortunadamente el director de la Banda mandó atacar con Manolete, cuyas solemnes notas saludaron un excelso cambio de manos de Manzanares. Planteó Josemari faena llevando largo al toro pulseando la embestida, pero que decreció conforme avanza ba por la falta de fuerza y de casta de la res. Mató de media tendida y se le ovacionó cariñosamente.

El último clavo.-

 

Natural de Manzanares sin aflijir al de Daniel Ruiz.

Cuando salió el sexto el abatimiento campaba por los rincones de la plaza. Tras el recibo de capote se pudo observar que aquél astado no rompería la terrible estadística de la tarde.

Con la muleta a media altura, Manzanares le buscaba las vueltas en medio de un molesto calamocheo. Faena insípida por la falta de casta de su oponente que no logra llegar al tendido,  que en cierto modo agradeció que dejara una estocada entera, aunque caída, tras el pinchazo inicial, y así poder poner punto y final a tanta tortura.

La desbandada fue rápida, no quedándose ni ‘el Tato’ a ver a Juli abandonar la plaza en hombros, ante la exigua compañía del que lo portaba y un vecino de éste, que iba al lado por si flaqueaba de piernas. Mientras en el patio un corro de adolescentes le esperaba al eco de ¡torero, torero!, más en llamamiento de la persona, para que se prestara a la foto con el móvil, que de reclamo por el oficio.


AL QUITE

Francisco J. Santana.-

TRISTEZA DE HOY, ILUSIONES DEL MAÑANA.

Triste, desanimado, acalorado, con las ilusiones pateadas, abandonaba la plaza caminando por la Avda. de Pardaleras en busca del coche que pletórico, animado, ilusionado…había aparcado dos horas antes sin echar siquiera cuenta de la tremenda bofetada de calor con que me recibía la calle, al salir del refrigerado habitáculo al exterior.

Conforme me iba mezclando con los grupos de aficionados que dirigían sus pasos por idéntico camino al mío, escuchaba los mismos comentarios lastimeros, la misma denuncia hecha quejío, idéntica amenaza, dicha con la boca chica, de no volver más mientras esto siga por este cauce…En definitiva, hacía mía todas aquellas voces que acudían a rescatarme de mis pensamientos.

Una vez en el interior del vehículo, mientras esperaba a que los semáforos tornasen rojo por verde, me sorprendía el pensamiento de la suerte que tiene la fiesta de los toros de contar con una base tan fiel como la que tiene, capaz de aguantar todas las afrentas habidas con tal de que un día le devuelvan una pequeña porción de alegría.

De tal modo que en unos días todos los que arrastrábamos los pies por el recalentado asfalto de Pardaleras olvidaremos el embeleco de hoy, y nuevamente el runrún de la ilusión volverá a chisporrotear en los corazones incitándonos a olvidar lo malo, y pensar en lo bueno. En que esta vez sí, esta será…

En ese nido de ilusiones es donde todos aquellos arteros depositan sus huevos, a fin de que los aficionados se los engüeren. Para más tarde dejarles con un palmo de narices y volver a las andadas capándoles los sueños depositados en tardes como la de este  25 de junio.

 

GALERÍA DE UNA TARDE GRIS. FOTOS:GALLARDO

Morante pensativo, como adivinando...

Natural sin atosigar...

Sin humillación no hay chispazos.

Componiendo con la diestra.

Suavito, sin tirones...

Intentando despegar al toro del piso.

Bosquejando un natural. Media estocá...es suficiente con el medio toro. Juli abrocando una media.
Derechazo con mando... ...pero sin llegar a arrastrar la bamba.

Cuidados especiales a media altura.

Los naturales no levantaron la faena. Remate por bajo. Firme para enganchar el circular.
Desplante ante la muerte. ¡Pidiendo suerte!...y la suerte estaba echada. Rematando con una media.
Primeras arrancadas de un toro con poco motor. En redondo sobre la cadera. Natural de Manzanares sin aflijir al de Daniel Ruiz.
Trincherilla a media asta. ...Y embestida a media altura. El dEl denominador común: falta de fuerzas a todo color.

GALERÍA DE CUADRILLAS. FOTOS: GALLARDO.

Emilio Fernández dejando un buen par. Trujillo inconmensurable una tarde más. Blázquez no le tuvo envidia.
El Lili, paleando al cuarto.

Niño de Leganés, asomándose...

Blázquez mismo escorzo, distinto toro.

OTRAS IMÁGENES. FOTOS: GALLARDO.

Si no pita no pasa...si no pita no pasa... El matrimonio Masedo Pacheco, digno de admiración. El Dr. Vélez, Juan Bazaga y Fco. J. Santana.
El matador segedano Murillo Márquez y su cuñado.

¡Vaya par de torerazos!

Manojito de divisas.

El caballo de Cabazo de una belleza especial.

Joaquín Domínguez con sus niños ante El Juli. Los valencianos Lete y Quique Delgado, no faltaron a su cita.

Oliendo a cuerno quemao...

Señorita, la boda no es aquí... Nacho Moreno de Terry pendiente de la estocada de su torero.
El letrado Felipe Cordovilla, gran aficionado. Torea el Dream Team, todos atentos. Colada al rey de La Tizona.
Antonio Isla junto a los suyos...y en los toros Triste y sola...

Padre, hijo...y espíritu santo.

¡Ay lo que te quierooooo! Ladi y sus coleguitas... Daniel Ruiz, fumando espero el toro que yo quiero.
En Valdelacalzada hay grandes aficionados. ...como en Valencia del Ventoso. Una gran familia de aficionados, los Marzal.
Antonio Muñoz y Joaquín Miranda, atentos. Y no dieron las diez...menos mal. Manzanares atendió a los aficionados al final del festejo.