ALMENDRALEJO - Corrida de la VINAC

Cara para Perera, cruz para Mendoza y Talavante

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Miguel Ángel Perera sale a hombros de la plaza de Almendralejo tras cortar cuatro orejas y un rabo de una noble corrida de Zalduendo, con vuelta al ruedo al quinto. Talavante y Hermoso de Mendoza se tiene que conformar con un único trofeo por su fallo con los aceros. (GALERÍA GRÁFICA EN EL INTERIOR)

LA FICHA

TOROS: Se han lidiado dos toros de Luis Terrón, para rejones, de buen juego. Y cuatro de Zalduendo para lidia a pie, nobles en general. Al quinto, de nombre ‘Zambro’ se le premió con la vuelta al ruedo. A excepción del sexto el resto fueron despedidos con palmas al arrastre.

ESPADAS: -Pablo H. de Mendoza ( rejoneador), oreja y ovación.

-Miguel Ángel Perera ( verde y oro ),dos orejas y, dos orejas y rabo.
-Alejandro Talavante ( blanco y plata), ovación y oreja .

INCIDENCIAS: Corrida extraordinaria de la Feria del Vino y la Aceituna (VINAC) Tres cuartos de aforo en tarde calurosa.


Miguel Ángel Perera con los máximos trofeos. (FOTO:Gallardo)

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AL QUITE: Cayó una gorra al ruedo..(Verónica Delgado)
GALERÍA GRÁFICA de Gallardo
OTRAS IMÁGENES de Gallardo

 

Antonio Girol.-

Caía el sol dibujando de colores ocres el contorno de las cepas de esas vides que dan marchamo a los caldos que ponen bandera a Almendralejo, cuando Miguel Ángel Perera abandonaba en hombros la bonita plaza de ‘La Piedad’. Lo hacía en solitario. Pero bien podría haberlo hecho escoltado por sus dos compañeros de cartel, a quienes el acero les impidió franquear el arco que conduce a la grandeza.

Necesitaba el de Puebla del Prior una tarde contundente tras su ausencia de ferias importantes de principio de temporada y cuando la doble comparecencia madrileña está casi a la vuelta de la esquina.  A buen seguro que tras cortar cuatro orejas y un rabo afrontará las próximas citas con el espíritu renovado, y es que no hay nada como el triunfo.

Su primero era el arquetipo del toro que de salida piensas que no va a embestir, hecho cuesta arriba, alto, sin embargo con su juego desmontó todo el tinglado de las hechuras.

Tuvo motor, celo y ganas de coger siempre los vuelos de la muleta que le presentaba Perera, que lo sacó más allá del tercio con doblones para imponerle su mando.

En las siguientes series por el derecho el animal se rebosó en cada pase, haciendo que el torero pudiese estirarse en los muletazos y llevarle siempre muy largo. No tuvo el mismo tranco por el izquierdo, con lo cual no le pudo sacar ningún natural reseñable, a pesar de haberlo intentado.

Con las zapatillas clavadas en la arena. (FOTO:Gallardo)

Retomó a la diestra y de nuevo hubo buenos detalles por ese pitón antes de acortar distancias y dejar un par de circulares que llegaron mucho a los tendidos. Los ayudados por bajo con los que cerró a la res fueron la antesala de la estocada, que cayó tendida. Aun así cortó dos orejas.

No hay quinto malo.-

El quinto ha sido el mejor del buen encierro que ha mandado Fernando Domecq a la plaza almendralejense.  De su labor capotera destacó el quite por delantales con el que probó a este toro tras el encuentro con el picador.

Tras ellos brindó al respetable y comenzó el último tercio trasteando por alto para seguidamente dar una primera serie de derechazos, en el centro del ruedo, en la que pulseó perfectamente la embestida codiciosa del animal. Entendió bien Miguel Ángel al astado y le presentó la muleta siempre adelantada para embarcarlo y llevarlo toreado con la inercia que traía en el recorrido. De esa forma se fueron sucediendo los redondos, con temple y ligazón. Bajaba la mano Perera y el toro seguía la bamba con decisión y bravura.

Se encajó por el lado izquierdo y, sintiéndose mucho, extrajo una tanda de naturales que tuvieron el calado apropiado en los tendidos. Una vez había exprimido las embestidas del toro, achicó espacios y se metió en esos terrenos donde tan a gusto se encuentra, y en donde su tauromaquia más personal cobra vida. Y de esa forma se pasó una y otra vez los pitones, literalmente, por los muslos. Mató de estocada de efecto fulminante y al Presidente en esta ocasión no le quedó más remedio que otorgar el rabo ya que haber dejado la faena en dos orejas hubiese sido un agravio comparativo en relación con la anterior. Es lo que tiene poner el listón alto desde el inicio…

Mendoza clavando con clasicismo. (FOTO:Gallardo)

Maestrazgo a caballo.

La tarde las había abierto Pablo Hermoso de Mendoza a caballo ante toros de Luis Terrón, que han dado buen juego, sobre todo el corrido en cuarto lugar. A su primero lo paró a lomos del tordo rodado ‘Villa’, con el que colocó un único rejón de castigo, que cayó trasero. Probó la embestida del astado y cambió el tercio.

En el siguiente comenzó apostando fuerte al hacer uso de ‘Chenel’, el caballo estrella de su cuadra. Y con él puso en práctica lo mejor de su repertorio. Rejoneo templado, yendo siempre de frente y batiendo con suma flexibilidad al pitón contrario. Sin necesidad de arreones innecesarios, ni ‘caballazos’, colocó banderillas y conectó con el público al llevar cosida, de costado, la embestida del cuatreño de Terrón, rematando los envites con suaves trincherazos.

La siguiente cabalgadura que salió al ruedo fue el bayo ‘Ícaro’, un equino de mucha expresión y un valor seco que se traduce en pisar unos terrenos que le hacen conectar rápidamente con el tendido. De esa forma, dando siempre los pechos y la cara en cada encuentro con el toro, hizo posible que Mendoza clavase las banderillas con mucha exposición.

La faena estaba hecha y el público, aunque frío de inicio, fue caldeándose hasta alcanzar el clímax en las cortas que ejecutó desde ‘Pirata’, caballo con el que mató de rejón trasero y contrario que le privó de mayor premio que la oreja que paseó.

Torear desde una grupa.-

Su segundo fue un toro encastado y pronto al cite, tanto que dio una impactante voltereta a uno de los auxiliadores de la cuadrilla del navarro cuando lanceaba de capote.  De salida había utilizado a ‘Disparate’ para clavar un rejón de castigo. En banderillas arrancó la faena valiéndose de ‘Van Gogh’ y su gran flexibilidad a la hora de ejecutar los quiebros. Sin embargo la apoteosis llegaría con ‘Manolete’, un caballo con ese nombre tiene que ser a la fuerza un auténtico fuera de serie. Y así lo es este tordo rodado, hijo del genial Cagancho, y de quien ha heredado  la facilidad para torear de costado y su temple.  Volvió a usar a ‘Pirata’ para las cortas y ejecutar la suerte suprema, que le fue esquiva en el rejón caído que cobró tras un ‘mete-saca’. Luego se atascó con el descabelló y perdió las orejas que a buen seguro le habrían sido concedidas. El toro, al igual que su hermano anterior, fue despedido con palmas al arrastre que aumentaron en ovación hacia el caballero estellés cuando salió a saludar al tercio.

Acero destemplado.-

El menos agraciado por la diosa Fortuna ha sido Talavante, tanto en el sorteo como en la ejecución de la suerte suprema. Su primero tenía genio y lo demostró tirando al picador de su montura. Prácticamente crudo llegó al último tercio y Alejandro tuvo que emplear su tauromaquia para ahormarlo a base de mando. Así consiguió embarcarlo e ir sacándole series en redondo.

Trincherilla para abrochar una serie. (FOTO:Gallardo)

Sin embargo por el pitón izquierdo le fue imposible moldear las embestidas. Tiró de recursos con una serie de molinetes que le sirvieron de prólogo para continuar de nuevo con el toreo con la mano diestra. Epilogó la faena por manoletinas y pinchó en varias ocasiones antes de poder dejar el estoque enterrado en el morrillo. Escuchó un aviso y fue ovacionado.

Todas las teclas.-

El castaño que hizo sexto fue el garbanzo negro de un buen encierro. Tulio Salguero le aplicó una buena vara. Se fue Talavante al centro del ruedo a brindar y todos pensamos que podría haber lío gordo. Sin embargo, a pesar del esfuerzo y las ganas que empleó el de Badajoz no tuvo correspondencia en su antagonista que pronto cantó la gallina yéndose al tercio, en donde se puso cada vez más reservón a la hora de regalar sus embestidas. Antes, su matador lo había pasado por alto en una serie de estatuarios con los que comenzó su actuación y que abrochó con un pase del desdén que hizo crujir a la plaza en palmas. Sin embargo la faena no logró nunca alcanzar cotas altas porque los muletazos no tenían la ligazón y la continuidad necesaria para enardecer al tendido. Tiró Alejandro de oficio y fue sacando pases sueltos que ponían en evidencia su buen momento y la poca raza de su oponente. Entró a matar y esta vez dejó la espada enterrada entera. El público sensibilizado con el esfuerzo le pidió una oreja que le fue concedida.

 


OPINIÓN.-

«Cayó una gorra al ruedo…»

Verónica Delgado.-

Pepe Luis adornándose con el sombrero de un aficionado.

Cayó una gorra al ruedo mientras toreaba Miguel Ángel Perera al quinto de la tarde y la gente se volvió sorprendida hacia el veterano aficionado que la había lanzado. Le miraron con una mezcla de extrañeza y displicencia a partes iguales. Intuí en algunos hasta un deseo de reprender al lanzador por su ademán. No les voy a negar que a mí el gesto me encantó y de haber estado más cerca suya habría felicitado al caballero. Me gustó porque rescató en mi memoria esas ajadas imágenes en blanco y negro en las que los ruedos se poblaban de sombreros de todo tipo:

canotier, hongos, de ala ancha, mascotas o flexibles  y hasta gorras de aquellos obreros que habían empeñado un rato antes el colchón para ir a ver a las primeras figuras de su época. A sus ídolos.

Evoqué de un plumazo aquellas fotos antiguas del archivo RAGEL en que se veía a Joselito, Belmonte, Manolete y tantos otros trasteando astados mientras un oleaje de prendas se arremolinaban a sus pies. O aquellas otras, como la que ilustra estas letras, en la que se puede ver a Pepe Luis adornar su trasteo prendiendo un sombrero de ala ancha del pitón derecho del toro. Sombrero que algún partidario del Sócrates rubio lanzaría extasiado al verle enjaretar una de sus bellas e inteligentes faenas llenas de gracia sevillana.

¡Qué lejos quedan esas instantáneas! Sobre todo porque hoy no es usual ir tocado a la manera que iban habitualmente nuestros antepasados.  Por eso quizás, por la falta de costumbre, es tan raro ver volar un sombrero, o una gorra, por el aire mientras se torea.

Sin embargo sí es hábito, por desgracia cada vez más extendido, que a la mínima que un toro se deja, escuchar el soniquete de “no lo mates”. Hoy mismo lo hemos vuelto a oír en Almendralejo. Aunque es cierto que tímidamente, menos mal. Sin embargo, como se ha convertido en uso bastante rutinario, la gente no vuelve con pasmo los ojos al que lo profiere como sí lo hace al que lanza una gorrilla a la arena.

¡Cómo cambian los tiempos! Sin embargo aún quedan viejos románticos en los tendidos, hombres capaces de despojarse de su chapeo para decir con el gesto: ¡me descubre ante ti, torero! Como el anónimos aficionado que en el 2 lanzaba esta tarde su gorra al albero,  vaya mi admiración hacia él y estas letras evocadoras de un tiempo pasado, glorioso en nuestra tauromaquia, y cuyo ejemplo ojalá prendiese con fuerza en otros aficionados.

GALERÍA GRÁFICA (GALLARDO)

Desde este ángulo.

Paseíllo.

Pablo Hermoso de Mendoza y 'Chenel'.

Pablo Hermoso de Mendoza e 'Ícaro'.

Pablo Hermoso de Mendoza e 'Ícaro'.

Pablo Hermoso de Mendoza y 'Pirata'.

Pablo Hermoso de Mendoza. Miguel Ángel Perera. Miguel Ángel Perera.
Miguel Ángel Perera. Miguel Ángel Perera.

Miguel Ángel Perera.

Miguel Ángel Perera. Miguel Ángel Perera. Miguel Ángel Perera.
Miguel Ángel Perera. Alejandro Talavante. Alejandro Talavante.
Alejandro Talavante. Alejandro Talavante. Alejandro Talavante.
Alejandro Talavante. Alejandro Talavante. Pablo Hermoso de Mendoza y 'Van Gogh'.

Pablo Hermoso de Mendoza y 'Manolete'.

Pablo Hermoso de Mendoza y 'Pirata'.

Miguel Ángel Perera.

Miguel Ángel Perera. Miguel Ángel Perera. Vuelta al ruedo a 'Zambro'.

Alejandro Talavante.

Alejandro Talavante.

Alejandro Talavante.

Alejandro Talavante.

Alejandro Talavante.

Miguel Ángel Perera a hombros.


OTRAS IMÁGENES (GALLARDO)

Desde Valencia del Ventoso acudieron estos dos buenos aficionados. Joao Moura hijo. ¿Dónde están las llaves...?
El novillero almendralejense El Rifa, en buena compañía.

¡Agua!

Como se puede ver, la plaza no se llenó.

Look capotero.

Ángel cada día tiene más cara de torero... Las comuniones de por la mañana causaron estragos...

José Antonio Rangel muy bien acompañado.

Esta temporada el verde causa furor.

Con Talavante siempre para adelante...

Cuenta, cuenta...

Mirando para otro lado.

Y dicen que con los cuernos cortados no tienen peligro...

A ver qué están tuiteando los de Badajoz Taurina.

Manu Izquierdo acompañado de su novia y Ángel, que no se deja cazar.

Elegante a la par que guapa.

Valencia del Ventoso quiere toros por San Isidro, no hay más que ver a sus aficionados.

Los alcaldes de Almendralejo y Badajoz.

No era tarde para pipas...¿y para gusanitos?

El tío del novillero frexnense Juan José Ternera.

El novillero almendralejense Curro Damián aficionando a un amigo.