MIGUEL A. SILVA - Novillero

«Jamás imaginé que mi primera cornada fuese a ser tan grave»

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No hace ni un mes que peleaba por salvar su vida y su pierna. Hoy, Miguel Ángel Silva nos recibe en su domicilio con la vitalidad y la ilusión que siempre jalonaron su semblante para contarnos cómo se encuentra y cómo ha vivido esta experiencia que le ha hecho crecer como persona y, estamos convencidos que cuando vuelva a vestir de luces, también como torero.

Antonio Girol.-

A lo largo de nuestras vidas de aficionados oímos en más de una ocasión aquello de que los toreros están hechos de otra pasta. No es de extrañar que así sea oyendo y viendo a Miguel Ángel Silva veinte días después de coquetear con la muerte en un quirófano móvil. La entereza, la resolución y el convencimiento que desprende en cada una de sus palabras nos hacen afirmar que sí, que efectivamente están hechos de ese material especial con el que siempre se confeccionaron los héroes; aquellos que se jugaron, y se siguen jugando, la vida a cambio de un ideal.

– Lo primero que toca preguntarte es, ¿cómo te encuentras?

– De estado de ánimo bastante animado y físicamente poquito a poco mucho mejor. Afortunadamente voy con mis muletas dando los primeros paseos, además de que ya apoyo la pierna aunque sin todavía dejar caer el peso tal y como me han prescrito los médicos.

– ¿Qué te dicen los doctores?

– Recientemente he estado en Sevilla en una revisión en la que me practicaron una ecografía y según me cuentan va todo muy bien y me han vuelto a reiterar que las operaciones, tanto en la UVI móvil como en Salamanca, estuvieron perfectamente realizadas y gracias a ello no habido ningún tipo de complicación y por ese motivo la evolución está siendo tan favorable.

Miguel Ángel durante la entrevista. (FOTO:Gallardo)

– ¿Te han dado algún plazo de recuperación?

– En un principio hablan de cinco meses para estar completamente restablecido. Intentaré que sea algo menos y ocurra como con los puntos en donde me habían dado un plazo de un mes para retirarlos y afortunadamente ha podido ser antes gracias a la buena cicatrización.

– En estos casos imagino que uno es el mejor médico conforme va viendo la evolución de su pierna.

– Efectivamente, si miro para atrás observo como en el hospital no tenía casi sensibilidad en la pierna y hoy, que han pasado poco más de veinte días, la puedo ir flexionando. Lógicamente todavía es muy pronto para hacer ningún tipo de esfuerzo. Afortunadamente la meta que me marqué desde el primer día que era que no me iría a dormir sin dar un pasito más y la estoy consiguiendo.


«…en el hospital no tenía casi sensibilidad en la pierna y hoy, que han pasado poco más de veinte días, la puedo ir flexionando…»


– Supongo Miguel Ángel que el percance y todo lo que sucedió en esos instantes posteriores estará muy presente en tu memoria, principalmente por la de veces que te obligamos unos y otros a recordarlo…

– Bueno la verdad es que uno se acuerda solo o acompañado y es inevitable que la gente pregunte. Lógicamente en la cama de un hospital cuando uno está solo le da mil vueltas a la cabeza y te haces preguntas ya que las cornadas como se suele decir son por errores de los toreros, aunque en este caso creo que también influyó la mala suerte porque el novillo no hizo caso al toque y me pegó de forma muy certera.

– Y en todo ese recuerdo un lugar privilegiado lo tendrá el maestro Antonio Ferrera.

– Indudablemente. Es verdad que yo no me descompongo en ningún momento pero también lo es que las palabras del maestro tienen mucho que ver tanto en el momento en el que llega a mí en la arena para taponarme la herida como en el trayecto hasta la UVI y en su interior.

– ¿Te importa compartir con los lectores qué te decía en esos momentos?

Antonio Ferrera conduciendo a Miguel Ángel a la UVI Móvil

– Recuerdo perfectamente que me decía: Miguel no te preocupes, que has estado hecho un tío igual que estás ahora con esta entereza. No te preocupes torero que esto ya está cortado y ya verás cómo va todo para adelante”. La verdad es que escuchar ese mensaje de un profesional de su experiencia y que tiene su cuerpo cosido a cornadas te tranquiliza y te da un plus de confianza.

– Yo escribí en su momento que parecía cosa del destino que se suspendiese la novillada el viernes y se pasase al lunes porque de esa forma podía viajar Antonio Ferrera hasta El Hoyo de Pinares que de otra manera le hubiera sido imposible porque actuaba en Úbeda.

– Pues sí. Esa fue una de las sensaciones que primero se me vino a la cabeza, el pensar en la suerte que había tenido de que me pasase el percance teniendo tan cerca a un torero de la sabiduría del maestro, que fue el que actuó con más experiencia y rapidez. Por lo que le estaré agradecido el resto de mi vida.

– Y hablando de destino, yo que te sigo, al igual que a otros muchos compañeros tuyos, en vuestras cuentas de twitter, no recuerdo haberte visto nunca poner una foto de los novillos que vas a lidiar más que ese día.

– (Sonríe) Descuida que ya no me vas a volver a ver poner ninguno más. Fíjate que era la primera vez que lo hacía y además sirvió incluso para generar polémica una vez que pasó el percance. Pero bueno, no quiero entrar en ese tema de los dimes y diretes que surgieron en twitter en torno a los novillos.

– Hablando de polémica, se ha hablado mucho con respecto al Ayuntamiento de El Hoyo de Pinares, en cuanto a la actitud del ganadero, etc. ¿Qué nos puedes contar de cómo han reaccionado?

Imagen del novillo que subió esa mañana a su twitter.

– El alcalde del pueblo vino a visitarte a Salamanca, si mal no recuerdo cre que el segundo o tercer día de hospitalización, y la verdad es que en un principio no le recibí todo lo bien que debía. Uno de los banderilleros de mi cuadrilla me dijo que estaba allí el alcalde y que quería visitarme y me puse muy alterado no queriendo casi ni verle. Luego ya más sereno hablé con él y me comentó que había un sector de aficionados locales que eran especialmente exigentes con este tipo de festejos. Y nada, le dije que si mi dolor servía para evitar en un futuro el de otros chavales que visitaran su localidad, bienvenido era.

– ¿Tú ya habías estado allí este mismo año toreando en un festival?

– Así es. Las dos novilladas estaban programadas para viernes y sábado. De ellas tenía que salir el novillero que ocupase el hueco que habían dejado para cubrir en el festival del domingo. De la del sábado no hubo nadie que destacase cortando orejas, así que la comisión pensó en que uno de los dos actuantes del festejo del viernes, que se había suspendido por lluvias, entrase en el cartel y como Garrido tenía que torear en Sanlúcar ese día, me anunciaron a mí.

–  Por tanto ese día todo fue de maravilla, la cara y  la cruz…

– Sí, salí en hombros junto a Robleño cortando dos orejas de un novillo de Sánchez Fabrés. Y es verdad que había un tendido más duro al que me costó meterlo en la faena, pero terminé por conseguirlo y me pidieron las orejas. Y resultaron ser los mismos que según me comentó el alcalde exigían este tipo de novilladas. De hecho incluso querían que el festival se lidiase en puntas.

– Y el ganadero y el mayoral, ¿se han interesado en algún momento por ti?

– Conmigo directamente ninguno de los dos. Sé por mi mozo de espadas que el mayoral se puso en contacto con él para ofrecernos un tentadero este invierno. Y del ganadero no puedo decir que se haya interesado lo más mínimo por mi persona ya que ni conmigo ni con nadie de mi entorno ha hablado. Y por lo que me han comentado a posteriori tras la finalización de la novillada, mientras me estaban operando en la UVI móvil, ni siquiera se acercó por allí para interesarse.


«…del ganadero no puedo decir que se haya interesado lo más mínimo por mi persona ya que ni conmigo ni con nadie de mi entorno ha hablado…»


– Podemos decir que estas personas son la excepción que incumple la regla porque todo el toreo y lo que no es el toreo se ha interesado por ti y se ha volcado contigo.

Miguel Ángel en su domicilio de Zafra. (FOTO:Gallardo)

– La verdad es que estoy abrumado por tanto muestra de cariño, por tantas llamadas y visitas que nunca podré agradecer del todo.

– Te han llegado a ofrecer el debut con caballos.

– Bueno, quiero precisar que mi idea antes de la cogida era debutar en 2013 y la sigo manteniendo. Por eso cuando me preguntaron en una entrevista dije que mi objetivo era hacerlo en Olivenza porque era la meta que me había marcado durante toda esta temporada de ir consolidando objetivos de cara a llegar a marzo preparado para ese debut.

– ¿Y crees que se cumplirá el sueño?

– El objetivo inmediato ahora mismo es estar bien físicamente para esa fecha por si llega el caso.Sí que puedo decir que he hablado con los empresarios y me han comentado que, más allá de las circunstancias que se habían dado con la cogida, mi nombre era uno de los que ellos barajan, y han barajado durante todo este tiempo, puesto que no tienen todavía cerrado el cartel más allá de la comparecencia de Garrido y Lama que han anunciado.  Ojalá que termine recuperándome satisfactoriamente en estos meses que quedan hasta esa fecha y nuevamente puedan decir Cutiño y Domínguez que tienen otra reaparición para Olivenza – (Sonríe) – Pero lo importante, insisto, es recuperarme bien de cara al futuro. ¿Que ese futuro pasa por la plaza oliventina?, pues será una gran alegría porque el objetivo que me marqué se habrá cumplido doblemente.

– Hace unos días la familia Muñoz te invitó al tentadero con el que obsequiaron al novillero salmantino Daniel Martín por las horas que se ha pasado dándote compaña en el hospital. ¿Qué sensaciones tuviste al volver a respirar la pureza del campo?

– Con mucha rabia por no poder coger la muleta…la de torear, porque las otras las tenía bien cerca en el palco. (Risas) La verdad es que el gesto de la familia Muñoz con Daniel es digno de elogio y me alegré mucho de verle toreando en una casa en la que siempre me he sentido como si fuese propia por el cariño que siempre me han transmitido todos sus miembros.

– Después del percance, con la frialdad que da mirarse la herida cada mañana e imagino que tener que soportar que la familia te intente reconducir hacia otro terreno, ¿has llegado a plantearte olvidarte de esta aventura de querer ser torero y centrarte en la carrera de periodismo que empiezas este curso?

– Mira, si te dijese que no lo he pensado te estaría mintiendo porque jamás imaginé que mi primera cornada fuese a ser tan grave. Claro que piensas que tienes 18 años y aspiraciones en la vida, como en mi caso compaginar las carreras taurina y universitaria. Me he llegado a preguntar si merece la pena estar prácticamente muerto y volver de nuevo a vestirse de luces y la respuesta ha sido otra pregunta, ¿serías capaz de estar sin torear cuando te recuperes? No, no sería capaz porque torear es mi vida. Con lo cual, ya está todo dicho y reflexionado. Entiendo a mis padres, que les encantaría no tener que pasar por estos malos ratos y la mejor forma que tengo de agradecerles su apoyo es cumpliendo mi sueño para que se sientan orgullosos de mi como yo lo estoy de ellos.

La cornada ya sin los puntos de sutura. (FOTO: Gallardo)

– Miguel Ángel, no me queda más que decirte que somos muchos los aficionados que nos sentimos orgullosos de tu entereza como torero y como hombre. Gracias por concedernos esta entrevista.

– Gracias a vosotros por vuestra dedicación. La verdad es que no tengo palabras para agradecer todo el cariño que he recibido ahora y siempre y solo puedo decir que lucharé porque ese motivo de orgullo no se evapore nunca ni en la plaza ni fuera de ella.