CERRO DE SAN ALBÍN

Análisis de un centenario

0
1039
La plaza de Mérida fundida con el teatro romano. (FOTO: Jesús Casillas)
La plaza de Mérida fundida con el teatro romano. (FOTO: Jesús Casillas)

«…en la Plaza de San Albín durante esta primera centuria hemos podido cuantificar y catalogar  los festejos celebrados, cuya labor nos proporciona la siguiente información y resultados (s.e.u.o.): 334 corridas de toros, novilladas, becerradas y rejones. 1.986 reses lidiadas…»

José Casillas Suárez.-

Durante la conmemoración del primer centenario de  la plaza de toros de Mérida tuvieron escasa presencia la celebración de festejos taurinos en el Coso del ‘Cerro de San Albín’ ante una efeméride de tan relevantes circunstancias de carácter histórico (mil años de tradición), artístico y cultural.  Primero, 5 de julio, clase práctica organizada por el Patronato de Tauromaquia de la Diputación de Badajoz para seis alumnos de su Escuela. Segundo, 6 de septiembre, corrida de toros organizada por la empresa ‘Tauroleón’, para Juan Mora, Ferrera y Talavanteñ. Tercero, 6 de diciembre, festival taurino-flamenco a beneficio de Cáritas Arciprestal Mérida, organizado por ‘Toros Axarquia’ para banderilleros que excepcionalmente actúan como espadas. Aunque todos los festejos merecieron el mayor de los respetos, interés y  reconocimiento de aficionados y espectadores en general, no podemos obviar que su presencia en este ruedo parecen más bien debida a una serie de improvisadas  reiteraciones ante la carencia de una programación ordenada y consecuente con la importancia que representa la temporada 2014. También faltó la tradicional corrida goyesca, notoria privación que rompe la costumbre de celebrarse cada cinco lustros (1964 y 1989) para rememorar la inauguración del coso el día 5 de Julio de 1914.

La plaza de toros de Mérida, tan bellamente plantada en lo más alto del Cerro San Albín, es un caso de voluntad ciudadada que, como es sabido, arranca promovida por seis notables vecinos emeritenses, y llegado el momento, felizmente apoyados con nuevos recursos financieros allegados de familias de diferentas clases sociales de la ciudad que han tirado de sus ahorros para poder rematar la inacabada edificación paralizada desde 1912.

Con todos los honores el coso de San Albín accede al mundo de los toros con figuras y divisas de primer orden coincidiendo en el período que Joselito y Belmonte protagonizan el momento más intenso de la llamada edad de oro del toreo junto al mexicano Rodolfo Gaona y Rafael El Gallo, más otros importantes diestros como Posada, Manzzantino, Paco Madríd, Martín Vázquez, “Saleri II”, Florentino Ballesteros, “Andaluz” y los extremeños “Angelete” o Manuel Mejías Rapela “Bienvenida”, etc. Todos lidiaron las primeras corridas de Mérida que lucieron hierros tan prestigiosos como Viuda de Soler, Moreno Santamaria, Saltillo, Manuel Albarrán, Contreras, Salas, Graciliano…

Realizado un meticuloso recorrido por la actividad taurina desarrollada en la Plaza de San Albín durante esta primera centuria hemos podido cuantificar y catalogar  los festejos celebrados, cuya labor nos proporciona la siguiente información y resultados (s.e.u.o.): 334 corridas de toros, novilladas, becerradas y rejones. 1.986 reses lidiadas procedentes de 203 ganaderías.  453 espadas entre matadores de toros, novilleros, becerristas y rejoneadores. En cuanto al número de espectadores que pudieran haber presenciado los festejos, según mi personal criterio, estimo probable se halle en torno al millón doscientos mil, entre los que hemos logrado identificar a tres personalidades de relevante influencia en la vida social española: Rafael Guerra “Guerrita”, II Califa del Toreo Cordobés (la tarde del 23 de junio de 1915); Niceto Alcalá-Zamora, presidente de la II República Española (la tarde del 8 de septiembre de 1934);  Ernest Heminguay, Premio Nóbel de Literatura y autor de “Verano Sangriento” (la tarde del 4 de septiembre de 1959).

En el último tercio del año que conmemorábamos el primer centenario se producen dos hechos de especial trascendencia para el futuro de la plaza de toros San Albín que afectarán tanto a la protección del inmueble, respecto a su conformación arquitectónica, como a futuras  programaciones de festejos taurinos. Del primero nos informamos durante el mes de septiembre sobre el cambio de propiedad del inmueble mediante transmisión por compra-venta a favor del vecino de Mérida Vicente Elices, quien posteriormente contrataría al  empresario taurino Tomás Entero para gestionar bajo su responsabilidad la organización de festejos. También, el nuevo propietario Sr. Elice, anuncia interesantes proyectos en los que incluye la creación de un anhelado museo. La segunda información aparece publicada en el DOE número 247, del 24 de diciembre y da cuenta de la Resolución adoptada por la Consejera de Educación y Cultura del Gobex, el día 11 del citado mes, por la que inicia expediente de declaración de Bien de Interés Cultural a favor de la Plaza de Toros del Cerro de San Albín en Mérida en la categoría de Monumento, para el reconocimiento y protección de este elemento del patrimonio cultural extremeño.

Bonitas fechas para celebrar noticias de esta naturaleza que permiten arrancar la primera temporada del segundo centenario vislumbrando nuevos horizontes capaz de contribuír al prestigio y prosperidad de nuestra ciudad y, al tiempo, recuperar la esperada fiesta digna después de tantos sinsabores que llevamos soportados los que amamos lealmente la tauromaquia.