CERRO DE SAN ALBÍN

La plaza de Mérida ante su segundo centenario

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“Comienza una novísima etapa coincidiendo con los albores de su segundo centenario cuando la fiesta de los toros no atraviesa por sus mejores momentos, pero confiemos todos en la capacidad de respuesta del señor Elices para orientar en el buen camino su encomiable proyecto”

 

José Casillas Suárez.-

La Plaza de Toros del Cerro de San Albín de Mérida, al cumplir su primer centenario el 5 de julio de pasado año 2014 fue escasamente agasajada con festejos de carácter taurinos especialmente pensados para conmemorar una digna longevidad al servicio de la Tauromaquia. Si bien, los hechos acaecidos antes de acabar el emblemático año parecen llegar con todo merecimiento en el momento más oportuno para gratificar la inherente actividad desarrollada en la relevante edificación de singular arquitectura y nos hace presentir fundadas esperanzas de conseguir su rescate de la postergación soportada durante tanto tiempo. Repasemos las actuaciones ya conocidas:

1) A finales del mes de septiembre, el empresario Vicente Elices adquiere a la familia Postigo la Plaza de Toros del Cerro de San Albín de Mérida afirmando que: “quiere hacer más de lo que se ha hecho hasta ahora; Pretende celebrar tres corridas durante la Feria de Septiembre y algunas más a lo largo del año”; También adelantó que “su idea es construir allí un museo taurino y convertir los bajos en zonas comerciales y de ocio con el objetivo de que la plaza esté viva todo el año y se convierta en referencia para los ciudadanos de Mérida y el turismo”. Finalmente, el nuevo propietario señor Elices ha confiado en la empresa que regenta el exmatador José Ortega Cano, “Orteunión Espectáculos, SLU”, para gestionar y configurar el cartel de feria 2015 ofreciendo dos corridas de toros, la primera de rejones, y la segunda formada por una terna de matadores extremeños.

2) En las postrimerías del año, la Consejería de Educación y Cultura de la Junta de Extremadura, a propuesta de la directora general de Patrimonio Cultural, procedió a incoar expediente de declaración de Bien de Interés Cultural a favor de la plaza de toros del Cerro de San Albín de Mérida, en la categoría de Monumento.

Esas dos actuaciones llevadas a cabo por la propiedad de la Plaza y la Junta de Extremadura han de impulsar una sugestiva nueva etapa que permita fomentar la actividad en el ámbito taurino, así como el preciso desarrollo económico y cultural para favorecer la puesta en valor de la infrautilizada plaza de toros del Cerro de San Albín. Ante los esperanzadores acontecimientos que acogemos con toda complacencia, me permito formular las siguientes consideraciones:

Refiriéndome al nuevo propietario del coso, Vicente Elices, pido una fuerte ovación por la intervención que, con celeridad, eficacia, y buen gusto, está ejecutando la reforma de la práctica totalidad de las dependencia del coso, así como habilitando otros espacios destinados a ocupar con nuevas instalaciones, como el prometido museo que tantos lustros llevamos solicitando a propietarios que le precedieron. En esta ocasión no hubo necesidad de pedir nada, la iniciativa ha partido de su personal voluntad.

Dado por hecho que el museo será muy pronto una espléndida realidad, como todas las reformas y adaptaciones que se están realizando, es mi deseo someter a la atención del del señor Elices que tan noble lugar goce de una consideración especial como máximo órgano transmisor de cultura taurina, agregando a su normal actividad museística la creación de un departamento de carácter educativo que bien pudiera actuar como “Escuela de Formación Taurina para Aficionados”.

Corren tiempos en los que a diario tenemos la sensación de sentirnos objeto propiciatorio de una especie de ola contaminante y desproporcionado carácter antitaurino, por ello creo llegado el momento sin más dilación de comenzar una razonable labor pedagógica orientada a informar y formar a jóvenes y adultos de ambos sexos. No estamos dispuestos a “tomar el olivo” y volver la cara al toro de la incomprensión y de la intolerancia, necesitamos ejercer sin impedimento alguno nuestro derecho a mantener,  defender y transmitir a las nuevas generaciones el respeto debido y el gusto por la tauromaquia con toda su carga de historia milenaria y rico patrimonio cultural.
“…la creación de un departamento de carácter educativo que bien pudiera actuar como “Escuela de Formación Taurina para Aficionados…”

 

En otro orden de cosas, recordar que durante los cien años de existencia de la plaza se llevaron a cabo dos reformas: la primera, en años de posguerra; la segunda, se realiza en 1962/63, en cuya intervención se produce una censurable eliminación de la marquesina protectora de las localidades de palcos y andanadas situadas en la tercera planta, cuyo tejadillo estaba apoyado sobre bonitas arcadas sostenidas a su vez por columnas de hierro fundido moldeadas en canalillos que ofrecían en su conjunto a la edificación un bello aspecto de monumentalidad.

Aquella actuación resultó de considerable agresividad arquitectónica sobre el magno edificio, donde faltó en aquellos momentos el amparo de entidad o persona en defensa de conservar la integridad del monumento. Es como si le hubieran amputado una parte importante de su naturaleza. Ahora, mejor que nunca, cuando oficialmente sea elevado al rango de Bien de interés Cultural, hemos de abogar para que pueda ser restituido de aquello que le cercenaron, así podrá exhibir en toda su integridad la condición oficial de Monumento.

Comienza el coso de San Albín una novísima etapa coincidiendo con los albores de su segundo centenario cuando la fiesta de los toros no atraviesa por sus mejores momentos, pero confiemos todos en la capacidad de respuesta del señor Elices para orientar en el buen camino su encomiable proyecto. Sin embargo, sería bueno que la afición emeritense le brindara una responsable y estrecha colaboración a través de la creación de una hipotética “Fundación de Amigos de la Plaza de Toros Monumental del Cerro de San Albín de Mérida”.