ALMENDRALEJO - Corrida de toros

Curro Díaz presentó sus credenciales

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Curro Díaz a hombros
Curro Díaz a hombros

Cuatro orejas paseó el diestro de Linares en la corrida conmemorativa del 175 aniversario del Coso de La Piedad de cuyo ruedo salió a hombros. Le pudo acompañar Emilio de Justo de haber estado más acertado con el acero en su primero o haber sorteado un mejor astado en su segundo. Finito de Córdoba dejó destellos de su gran clase.


ALMENDRALEJO – Corrida de toros

TOROS: Se han lidiado toros de La Monjas, bien presentados en conjunto. Destacó el corrido en 5º lugar, de nombre Soberano, herrado con el número 30, premiado con vuelta al ruedo al arrastre.

TOREROS:
Finito de Córdoba (de blanco y plata), ovación y silencio.
Curro Díaz (de rosa palo y oro), dos orejas y dos orejas.
Emilio de Justo (de azul noche y oro), ovación y ovación.

INCIDENCIAS: Corrida conmemorativa del 175 aniversario del Coso de La Piedad. Media plaza de aforo.


Ramiro Moreno Pascual.-

       Abrir plaza nunca es fácil. Y aunque haga buen tiempo y la temperatura sea agradable siempre existe ese componente de frialdad en los compases iniciales. A este contratiempo achaco que Finito de Córdoba no tocase pelo en su primero. Al que recibió el torero cordobés con un ramillete de verónicas rematadas con una gran media. El de Las Monjas recibió tres puyazos, a todas luces castigo excesivo, como quedó demostrado en la falta de chispa que tuvo el animal durante la faena de muleta. Y que acarreó que no hubiese más transmisión con los tendidos. Aun así, el de Córdoba dejó momentos de gran calidad en su labor muletera que el público le reconoció con una cerrada ovación que tuvo que saludar tras leve petición de oreja.

       Al colorado que hizo cuarto lo saludó Finito por verónicas. Auspiciaron estas, por su calidad, expectativas de buena faena, pero todo se quedó en eso. Ya que a pesar de dejar detalles su actuación no terminó de coger vuelo. A lo que hubo que sumarse el desacierto con el acero. Lo que se tradujo en silencio.

       El gran triunfador de la tarde fue Curro Díaz. A su primero lo cuidó mucho en varas y en banderillas. Brindó al público la faena de muleta que estuvo centrada en el pitón derecho, el más boyante del ejemplar de Las Monjas. Por ese lado dejó brotar el de Linares su toreo desmayado que pellizcó en los aficionados como se demostró en la petición de dos orejas que le fueron concedidas.

       Dos paseó también del quinto al que recibió por verónicas rematadas con una media. Como en el anterior también tanteó por bajo a su antagonista para inmediatamente ponerse a torear en redondo. El de Las Monjas rompió a mejor conforme avanzó la faena del linarense que le dejaba la franela en la cara y giraba talones ligando los muletazos muy jaleados por el respetable. Aunque en algunos compases hubo fallo de colocación, la actuación de Curro Díaz tuvo mucha importancia. Además del metraje justo para dejar la esencia de su toreo. Tiró al de Las Monjas de un certero volapié que no precisó de golpe de puntilla.

       Emilio de Justo mostró en Almendralejo el gran momento de toreo y confianza por el que atraviesa. Salió a por todas y tras un recibo a la verónica protagonizó el único quite de la tarde. Por chicuelinas de mano baja y muy personales. Brindó a su compañero de cartel Finito de Córdoba y realizó una faena muy vibrante. Comenzó por abajo para pronto ponerse a torear con la derecha, muletazos largos, templados y ligados metieron al público en el canasto. Faena de clase, pero a la vez de poderío. Una pena que la espada le privara de los trofeos que a buen seguro habría cortado de estar más acertado.

       Consciente de que su compañero Curro Díaz tenía asegurada la puerta grande, en el sexto se fue a la otra puerta, la de toriles. Por donde el de Las Monjas salió con mucho ímpetu, lo que hizo que perdiera las manos y se presentara delante del torero y que este tuviera que aguantar una decimas de segundos, resolviendo con acierto. Solventado el susto continuó a la verónica con el publico metido en el bolsillo. Una pena que este fuese el garbanzo negro del encierro y echase la persiana nada más iniciar De Justo la faena de muleta. Rajándose completamente. Intentó el de Cáceres buscarle las vueltas, pero todo el esfuerzo fue en vano por lo que hubo de abreviar.  El público le agradeció el esfuerzo con una ovación.


GALERÍA GRÁFICA. FOTOS: JMª BALLESTER.

OTRAS IMÁGENES. FOTOS: JMª BALLESTER