CARLOS MUÑOZ SUERO- Ganadero de Cayetano Muñoz

«Vivo por y para mi ganadería»

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Carlos Muñoz representa los valores de los nuevos ganaderos de nuestro campo bravo: dedicación exclusiva, afición desmedida, una mente privilegiada…Hoy visitamos su ganadería – Cayetano Muñoz – y repasamos con él su trayectoria, la de su familia y la yema de su vacada a través de la palabra y las imágenes.

Antonio Girol.-

‘Casablanca’ recibe al viajero con un mar de encinas alfombradas de rica hierba y tupidas flores. Junto a la portera, en su todoterreno, Carlos Muñoz Suero nos espera con su gorrilla calada y la ilusión brillando en sus ojos. Tras el pertinente saludo, recorremos junto a él las suaves y onduladas estribaciones de la sierra de Gigonza que sirven de suelo a una de las ganaderías con más historia y sabor de la baja Extremadura. En el trayecto, tanto un servidor como mi compañero Gallardo que no deja de tirar fotos por doquier, nos vamos empapando del sinfín de datos de reatas, toreros que tentaron a las vacas, fechas, comportamiento…que, a borbotones, nos va narrando nuestro anfitrión y protagonista. Se nota la afición que le legaran su abuelo Cayetano y su padre (Antonio Muñoz Flores), pero sobre todo está presente un amor por lo bravo y un conocimiento desmedido de su ganadería, de la que podemos decir, sin temor a equivocarnos, que está completamente en su cabeza; señal de que está dedicado a ella en cuerpo y alma para volverla a colocar en el lugar que le corresponde.

– Carlos, todo lo que hoy vemos tuvo un comienzo en la figura de tu abuelo Cayetano…

– Efectivamente, mi abuelo junto con mi padre, en 1982, compra un hierro y cien vacas más dos sementales, los números 84– Envidiado y 88 – Barbarrosa, a Don Álvaro Domecq (Torrestrella) Posteriormente, en 1984 vuelven hacer otra compra, en este caso se trata de vacas viejas, en número también de cien, de Don Salvador Domecq, hierro de El Torero, junto con otros dos toros, los números 91 –Lancero y 39 – Taponero. Esa es la primera base sobre la que se asienta la ganadería. Carlos mira al futuro sin perder de vista al pasado de su apellido. (FOTO:Gallardo)

– Y a esas primeras compras le sucedieron otras, ¿no?

– Eso es. Así en 1993 mi padre adquiere una camada de añojas sin tentar, del guarismo 92, de Los Guateles. En total se compraron unas 90 añojas que se tentaron aquí en casa y se aprobaron sobre unas 22 ó 23 becerras, extraordinarias. También en esa  adquisición nos trajimos 12 ó 14 novillos sin tentar, de los cuales nosotros aprobamos 3 (El 91-Opresor, el 99-Desgreñado y el 100-Guapillo) que son los que hicieron la parte de nuestra ganadería que lleva sangre Guateles. Y hace tres años se nos presentó una oportunidad que no podíamos rechazar  y nos hicimos con 185 vacas de vientre, 3 sementales, más toda sus rastras de añojos, añojas, erales, eralas, utreros y toros de lo que Miguel Báez Litri había vendido a un señor de Sevilla. Después compramos a Litri dos sementales más con el hierro de los Guateles.

– Eso significa que prácticamente la sangre de los Guateles está en Casablanca.

– Tras esta compra de la que te hablo, que prácticamente era la ganadería completa, se puede decir que el 80% de lo que en su día fue Guateles la tenemos nosotros. O lo que es lo mismo, que la ganadería de Cayetano Muñoz tiene la base de la sangre de los Guateles.

– De dónde os viene ese amor por esta sangre.

– Cuando mi padre se hace con aquellas primeras 90 añojas recuerdo, aun siendo yo muy niño, que lo hizo convencido de que iba a acertar con esa compra. Tenía fe en ella. Y con el paso de los años, conforme fui conociendo a través de los tentaderos el comportamiento de esas vacas, me di cuenta de lo acertado de aquella adquisición, porque si dudas estaba y estoy enamorado de su forma de embestir.

«…en lo que respecta a la sangre Guateles ésta no se mezcla para nada…»


– Habéis mezclado sangres.

– Cada rama va por separado. Tanto lo de Torrestrella, como lo del Torero y Los Guateles se mantiene en pureza.  Sí bien es cierto que como todo ganadero hemos hecho pruebas, que en definitiva forma parte de lo que tenemos que hacer los ganaderos, y el resultado de esas pruebas ha funcionado en lo que respecta a echar toros de Guateles a vacas de Salvador Domecq. Pero el 80% de la ganadería va por separado y en lo que respecta a la sangre Guateles ésta no se mezcla para nada.

– ¿Cuántos lotes conforman la ganadería actualmente?

– Ahora mismo hay 13 lotes de vacas. Algunos de ellos compuestos por 25 hembras,  si el toro es la primera vez que cubre; y otros compuestos por 45 ó 50 vacas con aquellos toros contrastados que sabemos que ligan.

Precioso ejemplar que conjuga lo que busca Carlos en sus toros. (FOTO:Gallardo)

– ¿Qué toro es el que buscas en tu ganadería?

– Busco el toro bravo, que para mí es el toro que tiene entrega. Que embista con recorrido, fijeza, nobleza, queriendo siempre coger los engaños muy por abajo y embistiendo por fuera, queriendo coger los vuelos de la muleta. Además de que siempre obedezca a los toques de los toreros. En definitiva, que embista siempre con clase.

– Los años 89, 90 y 91 son los años en que vuestra ganadería está en su cénit, os la torean las figuras de aquella época (Espartaco, Roberto Domínguez, Julio Robles…), sin embargo pasados esos años las nuevas figuras dejan de pedirla, ¿qué ocurrió?

– Mira, hay una cosa que está muy clara: las ganaderías siempre corren el riesgo de sufrir baches. Y éstos nunca son de uno, dos o tres años, sino que duran varios años. Y esto tiene un nombre muy claro: que la ganadería deja de embestir, y por tanto los toreros dejan de pedirla. Esa es la realidad y no hay escusas que valgan.

– ¿Por qué ese bache?

– La suerte influye en todo, y en una ganadería aún más. Así hay veces que Dios te pone en el camino dos o tres sementales que te encumbran, pasan los años y esos toros se mueren de viejos, y ocurre que a lo mejor no has encontrado sustitutos de idéntica categoría. Ahí radica la dificultad de esta profesión y lo que la hace tan apasionante.

– Lo importante es darse cuenta, ¿no? O al menos ser consciente de ello y no mirar para otro lado.


«…soy consciente de que esta ganadería ha pasado por un bache del que afortunadamente estamos saliendo. Pero aunque yo esté viendo ya la luz al final del túnel esto no significa que me vaya a volver loco…»


– Sin dudas. En mi caso soy consciente de que esta ganadería ha pasado por un bache del que afortunadamente estamos saliendo. Pero aunque yo esté viendo ya la luz al final del túnel esto no significa que me vaya a volver loco. Si no que mi intención es ir paso a paso, muy despacio, empezando por lidiar sin caballos, con caballos en sitios buenos…Y cuando esté convencido de que eso se ha conseguido entonces daré el salto a las ferias más o menos importante con corridas de toros.

– O sea, que en esto de la ganadería no existe el dos más dos…

Ojalá fuese así porque entonces sería sencillísimo. Si consistiese en vaca buena se cruza con toro bueno y eso da como resultado un producto bueno, fíjate tú…. Todo es mucho más complicado. Tienes que empezar a sacar sementales nuevos, los tienes que probar, a lo mejor el que liga con macho no liga con hembras, y viceversa. En definitiva, es un tránsito muy lento. Lo que está claro es que los baches duran mucho tiempo.

– Lo que tal vez no sabe el aficionado es que para salir de ese bache ha habido que quemar mucho en el campo.

– Efectivamente, ha habido que quemar mucho. Cuando yo me hice cargo de la ganadería quité muchas vacas, me quedé con aquellas que sabía que ligaban. Y desde entonces, y hasta la fecha, en los tentaderos no dejo ni una sola vaca que no tenga mínimo nota 8 en la muleta. Por debajo del 8 no se queda ni una.

– Para este 2011, ¿qué tienes de saca?

– Tengo tres novilladas sin caballos. De las cuales ya he lidiado una en Cabeza la Vaca el pasado 8 de mayo, de la que estoy muy satisfecho porque embistió y fue muy buena. Y me queda además la satisfacción de que todos los profesionales que se pusieron delante estuvieron a gusto con ella, que para mí es lo más importante. Tengo otras tres para novilladas con picadores, una de ella, en la que tengo depositadas muchas esperanzas, irá a Gijón. Y dos corridas de toros, una para Marbella, y la otra, que es más fuerte, aún no sabemos dónde se lidiará.

– ¿Cómo haces los lotes?

– Me baso en dos cosas: una, en la morfología; y la  otra, en el comportamiento que ha tenido la vaca en la tienta.  De esa forma, a las vacas que tienen más cara se les busca el semental que transmita menos cara para complementar. Y en cuanto al comportamiento, lo mismo: la que ha sido muy enrazada se cruza con un toro más suave. Y lo contrario.

Carlos Muñoz representa la sabia nueva del campo extremeño. (FOTO: Gallardo)

– Carlos, oyéndote se nota que te apasiona este mundo.

– Así es. Yo vivo por y para mi ganadería, a la que le dedico las 24 horas del día. Es mi verdadera pasión. Y es que aquí no hay más secreto que el trabajo, el orden y la constancia, además de paciencia. Para llegar a donde han llegado otros compañeros hay que dedicarse en cuerpo y alma. Por eso confío plenamente en los mimbres sobre los que trabajo y en mí, claro está. E imagino que algún día podré hacer realidad el sueño que albergo.

– Viéndote, y sobre todo escuchándote, me viene a la memoria tu abuelo Cayetano, al que traté y le cogí simpatía de cuando llevaba sus toros a mi pueblo, aunque bien es cierto que con tu padre he tenido más roce  por razones de tiempo. De verdad que me alegra ver que has heredado de ambos esta tremenda afición que te adorna como hombre y como ganadero.

– Mi abuelo fue, primeramente, una persona excepcional en todos los sentidos.  Un hombre de gran clase. Todo un caballero a decir de aquellos que coincidieron con él en su tiempo. Muy querido por su bondad. En resumidas cuentas: un tío buena gente. Y a eso hay que sumarle que tenía una afición desmedida, la prueba está en que en los años en que vivió la ganadería estuvo en su máximo esplendor. Y de mi padre, ¿qué voy a decir?: toda mi constancia, trabajo y sacrificio la he aprendido de él. Ya que todo lo que ha conseguido ha sido a base de esfuerzo.

– Muchísimas gracias Carlos, ha sido un verdadero placer venir a tu casa y acompañarte en este recorrido. Suerte en tu aventura personal.

– Gracias a vosotros por acercaros hasta esta ganadería y hacer que este reportaje vea la luz como homenaje a una familia dedicada por completo a la cría del toro bravo.

DE LO BUENO, LO MEJOR… (FOTOS:GALLARDO)


Estimado visitante de Badajoz Taurina, a continuación te invitamos a adentrarte por la portera virtual de ‘Dehesa Casablanca’ para que recorras sus suaves lomas, y puedas admirar una porción del secreto que guardan sus cancelas. Gracias a la deferencia de Carlos Muñoz, para con todos nosotros, hoy podrás ver aquello que casi nadie tiene la suerte de ver: la yema de una ganadería que es santo y seña de nuestro campo bravo.


Seña de idéntidad...Cayetano Muñoz Acceso a una forma de entender la bravura y la vida... ...Dehesa Casablanca, legado ganadero.

El eje de una ganadería lo forman sus reproductores, tanto de un sexo como el del otro. En Cayetano Muñoz saben bien de eso. Hoy día, toros como Chalupo-35, de gran clase y bravura, comparten un harén de las más escogidas madres para hacer posible el resurgimiento de un hierro que vuelve a levantar la bandera de la nobleza en las plazas de toros.


El 35-Chalupo, bravura y clase. Rey de la dehesa.
Los genes que transmiten madres de esta impronta... 'Potrera' es transmisora de los mejores genes de bravo. 'Guapilla' es otra de esas madres de nota.
Esta espectacular salpicada lleva en su vientre el futuro de su hierro. La sangre Guateles de 'Pajarita' asoma por su finos cabos. 'Sombrerera' deja en la casa a un hijo reproductor...
...quién sabe si este 'retoño' no seguirá los mismos pasos.

Viendo la majestuosidad del rey y la guapeza de su lote de hembras, es fácil adivinar que de esta pureza nazcan toros como los que Carlos tiene para ser lidiados esta temporada en Marbella y alguna otra plaza.


Como este impresionante negro mulato de bonita expresión. ...O el 37, bajo y bien formado, hecho para embestir. Otro gran toro de hechuras impecables.
La salpicadura de este ejemplar y el ojo gordo seña inequívoca de pureza Guateles.

En otro cerrado encontramos a Sombrero- 17, del hierro de Los Guateles, burraco, toro de impresionante lámina y que en en la tienta resultó extraordinario, ganándose el lujo de cortejar a un buen puñado de hembras de su misma sangre. ¡Máxima pureza!


Sombrerero-17, fijador de nobleza y bravura.
Espectacular vaca de amplia arboladura para dar cara. 'Sorprendida' es una de las elegidas para Sombrero. Preciosa lámina que junto a la de Sombrero, dará toros espectaculares.
Sombrero-17 con su harén al refugio de una encina.

A estos sementales hay que sumarle otros toros que también padrean en Cayetano Muñoz y que transmiten esos valores a los que Carlos se refiere en la entrevista de más arriba. Una pequeña muestra…


Como este precioso burraquito con el hierro de la casa que ya han sido aprobados para padrear O el 63-Luchito, toro al que se le han aprobado todas sus rastras.


Carlos Muñoz camina con paso decidido pero seguro, por eso -a parte de quemar en la placita de tientas todo aquello que cree que puede darle fuste a su ganadería- lidia también en novilladas. Así, en algunos de los siguientes ejemplares tiene  depositada su fe de cara a la novillada que lidiará en Gijón el próximo verano.


La impronta de este novillo sabrán apreciarla en una plaza como la gijonesa. O este otro ejemplar que se muestra orgulloso de su estirpe. El primero en ser herrado en la camada del guarismo 8.
Finura en el bonito 60 que lucirá las cintas azul y verde en la plaza de Gijón.

Que un ganadero te abra sus puertas no es tarea fácil, que encima te enseñe -sin reparos- lo más granado de su casa para que lo compartas con la afición, es casi un milagro. Por eso, desde estas letras quiero dar las gracias a Carlos Muñoz Suero por la deferencia, no ya hacia mi persona y la de mi compañero Gallardo, sino hacia la vuestra queridos lectores de Badajoz Taurina. Espero que disfrutéis de esta visita virtual a Dehesa Casablanca tanto como lo hicimos nosotros al preparar el reportaje. Y a ti, admirado ganadero, eternamente gracias.