Nota de agradecimiento de Miguel Á. Silva

«Quiero dar las gracias a todos…»

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Miguel Ángel Silva ha sido dado de alta tras permanecer una semana ingresado en el Hospital Clínico de Salamanca por la cornada que sufriese el pasado lunes en el coso de El Hoyo de Pinares. De vuelta a su domicilio en Zafra ha querido gradecer el cariño recibido durante estos días:

Redacción.-

«Tras ser dado esta mañana de alta en el Hospital Clínico de Salamanca donde he permanecido ingresado desde el pasado lunes 1 de octubre, quiero en mi nombre y en el de mi familia agradecer de todo corazón al personal médico que me ha atendido tanto en este centro hospitalario como en el de Ávila y en la UVI Móvil en donde se me intervino tras sufrir la cornada, por el trabajo llevado a cabo y sus atenciones y desvelos hacia mi persona.

Así mismo quiero dar las gracias a todos los profesionales que me han llamado, mandado mensajes de ánimo y cariño o visitado haciéndome más pasajeras las difíciles horas de hospitalización y en especial a Daniel Martín que con su visita diaria ha hecho más amena mi estancia en su tierra. Al igual que a mis compañeros y personal docente de la Escuela Taurina del Patronato de Tauromaquia de la Excma. Diputación de Badajoz, a quienes he sentido siempre presentes tanto cuando vinieron a verme como en los múltiples mensajes y llamadas recibidas durante estos días.

Y, me van a permitir, que personalice este ramillete de agradecimientos en la figura del maestro Antonio Ferrera, a quién junto con los médicos debo la vida por su arrojo y determinación en la propia arena de la plaza.

Mi gratitud más sincera también a la totalidad de medios de comunicación que se volcaron desde el primer momento en informar sobre la cogida y no han dejado ni un instante de interesarse por mí dando noticias sobre mi estado y convalecencia.

A la afición que con sus muestras de ánimo a través de los distintos canales telemáticos me han insuflado la energía suficiente para superar el mal trago que supone verse convaleciente en la cama de un hospital, y muy especialmente a la Hermandad de la Oración en el Huerto de Zafra, cuya reliquia me ha acompañado todos estos días.

Y por último, pero no por ello menos importante, quisiera tener unas palabras de especial significancia hacia cuatro amigos: Antonio y Carlos Muñoz, José Luis Sierra y Pedro P. Gallardo, que en la noche del percance dejaron a sus familias para ponerse en carretera y de esta forma acompañar en las horas más duras a la mía mientras me operaban por segunda vez en un gesto que nunca olvidaremos.

A todos, de corazón, muchas gracias. Os prometo que haré todo lo que esté en mi mano y mucho más para poder devolveros todo el cariño recibido donde mejor puedo hacerlo: en la plaza.

Un fuerte abrazo.»

Miguel Ángel Silva

Novillero