Comunicado íntegro

Ismael Jiménez deja la profesión

0
2757
Ismael Jiménez en Gor (FOTO: Juan Manuel Fernández)
Ismael Jiménez en Gor (FOTO: Juan Manuel Fernández)

El novillero sin caballos Ismael Jiménez, hasta ahora alumno de la Escuela Taurina de Badajoz, ha dado a conocer en los perfiles de sus Redes Sociales que deja la profesión a través de un comunicado del que nos hacemos eco. En el que explica que se marcha cansado y desilusionado con el trato recibido por la escuela. Desde BADAJOZ TAURINA le transmitimos nuestra tristeza por esta decisión y le deseamos también toda la suerte del mundo en el camino que emprenda a partir de ahora.

Ismael Jiménez.-

“Hoy pongo fin a una etapa de mi vida en una profesión que considero la más bonita del mundo y su vez la más difícil, en la que he conseguido momentos muy felices y he disfrutado como no lo he hecho en ningún otro sitio, aunque los esfuerzos no hayan tenido siempre la recompensa que deberían, posiblemente por ciertas personas que se hayan encargado de ello y cuando deberían de haber ayudado han frenado, como es el caso de la escuela taurina de Badajoz en la que coordinadores y gerentes se centran solo en política y obtener su salario a fin de mes, sin idea alguna de esta profesión, mientras que los profesores han llegado a tratar mejor a sus perros que a los propios alumnos, utilizándolos como marionetas por interés con el fin de obtener un beneficio propio y no por el bien de los chavales, toreando así los más manipulables mientras que los que defendíamos torear por derecho y méritos propios nos quedábamos sentado en casa… pero así está el sistema. Dios es justo y pondrá a cada uno en su sitio…

Tras esta decisión quiero agradecer a todos los empresarios, ganaderos, profesionales y aficionados que confiaron en mí. Me quedaré con los recuerdos buenos que son muchos y con las grandes personas que he conocido durante estos años y me han abierto las puertas de su casa a las que les estaré eternamente agradecido, además de los compañeros que me ha regalado esta profesión. Por último agradecer el apoyo de mi familia, especialmente a mi abuelo y a mi padre que me hicieron crecer como torero y lo que es más importante, como persona… además me voy con los mismos cojones y elegancia con los que me enseñaron a estar en la plaza”.